Mas pierde credibilidad: la oposición duda de que convoque elecciones el 27S

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PROCESO SOBERANISTA

Artur Mas y Oriol Junqueras, en el Parlament

Barcelona, 19 de marzo de 2015 (19:54 CET)

Si las condiciones cambian, los compromisos también se difuminarán. La oposición comienza a presionar al President Artur Mas con la idea de que no convocará las elecciones el 27 de septiembre.

A pesar de los esfuerzos del movimiento soberanista, por mantener una cierta unidad, los recelos entre CiU y ERC no dejan de aumentar. A los republicanos se han sumado el PP y el PSC, que creen que, aunque será difícil, Mas encontrará los argumentos para justificar un cambio de opinión.

Junqueras duda, y luego rectifica

Quien ha sembrado el desconcierto entre los independentistas ha sido el propio Oriol Junqueras, el presidente de ERC. En una entrevista en Ràdio Sant Vicenç dels Horts, en la localidad de la que es alcalde, Junqueras mostró sus dudas. "Hay que ver si habrá elecciones el 27 de septiembre, que nosotros esperamos que sí las haya, pero no se han convocado todavía de forma oficial", aseguró en la noche del miércoles.

Sus palabras le obligaron a rectificar este jueves en el Parlament. "En absoluto dudé, estamos convencidos de que las partes cumplirán los acuerdos, todos los acuerdos", precisó.

Pero esa puerta ya se ha abierto. Para el Govern es absurdo. Lo repite el conseller de Presidència, Francesc Homs, al entender que el compromiso que adoptó Mas es evidente. Lo que ocurre es que Mas ha medido todas sus palabras desde el inicio del proceso soberanista. Y siempre ha afirmado que habrá elecciones si sirven para que se sepa de "forma definitiva" qué desean los catalanes respecto a su relación con el resto de España. Es decir, siempre que tengan un componente plebiscitario. Y nunca ha dado absolutamente por hecho que habrás elecciones el 27S.

¿Quién cumplirá tras las elecciones municipales?

Y eso, a pesar del voluntarismo del movimiento soberanista, no se podrá comprobar hasta que no pasen las elecciones municipales. CiU teme que Esquerra llegue a acuerdos con fuerzas políticas de izquierda, y le deje en la estacada en muchos municipios. Y si eso, además, ocurre en Barcelona, impidiendo que el alcalde Xavier Trias sea reelegido, Mas podría dejar sus compromisos en suspenso.

En primer lugar, según un dirigente de CDC, "porque en las municipales se comprobará el peso de cada partido, y las posibilidades de cada uno en las autonómicas".

Mas necesita forjar una lista electoral ganadora, con miembros de Convergència, y de Unió, pero también con personalidades de la sociedad civil. Y si no la consigue, y, además, comprueba, como muestran los últimos sondeos, que el soberanismo se debilita, enfriará la convocatoria electoral.

Montilla no ve un bloque soberanista con fuerzas

Ese argumento es el que ha utilizado el ex President José Montilla, al dudar sobre el 27S. "Ya veremos si hay elecciones en esa fecha", afirmó, con la idea de que el bloque independentista ha perdido fuelle. "Será necesario negociar, a no ser que se tenga mucha fuerza, y no la veo en Cataluña", consideró, respecto a las posibilidades de un posible bloque entre CiU, ERC, y la CUP.

La dirección del PSC, que encabeza Miquel Iceta, está en esa línea, aunque se insiste en que Mas deberá justificar muy bien un posible cambio de fecha, o la decisión de alargar la legislatura, que, oficialmente, finalizaría en noviembre de 2016".

El PP catalán también lo pone en duda. Alicia Sánchez Camacho juega con esa presión a Mas, para restarle credibilidad. Otros dirigentes, como Enric Millo, portavoz en el Parlament, incide en que CiU siempre ha sido capaz de reorientar su mensaje. Él lo sabe bien, porque fue uno de los dirigentes de Unió Democràtica, hasta que dejó el partido hace 11 años.

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