Ni las Cortes valencianas pueden echar a Barberá del Senado

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Tras la entrega del carné del partido, el PP de la comunidad lanza un brindis al sol votando a favor de desalojar a la ex alcaldesa del Senado. Barberá fue nombrada senadora en 2015 por designación autonómica

Rita Barberá durante su primera rueda de prensa tras el estallido del 'caso Imelsa' / EFE

Barcelona, 15 de septiembre de 2016 (13:26 CET)

Rita Barberá se ha convertido en una tránsfuga que se niega a ser desahuciada. La ex alcaldesa de Valencia se aferra a su asiento en el Senado, que le otorga inmunidad para no ser juzgada por la justicia ordinaria por un presunto blanqueo de capitales. Este miércoles, ante la tormenta de declaraciones, no de Mariano Rajoy, Barberá renunció a su carné de militante del Partido Popular, pero advirtió que de la cámara alta no la movía nadie.

Y en efecto, bajo el reglamento actual, no hay administración que le pueda arrebatar su acta de senadora. El PP valenciano, junto al resto de grupos de las cortes autonómicas, anunció en la mañana de este jueves que votarían a favor de desalojar a Barberá del Senado. El mismo parlamento que en julio de 2015 la nombró senadora. La decisión de sus ex compañeros de partido, sin embargo, no deja de ser un brindis al sol sin efectos prácticos.

El escaño es personal

La propia Barberá lo advirtió en el comunicado: el acta de senadora es suya y la jurisprudencia la ampara. Bajo el sistema electoral actual y a pesar de que los partidos presentan una serie de candidatos inamovibles (listas cerradas), una vez constituida la cámara, el escaño pertenece a la persona y no a las siglas.

En los años 80 el Tribunal Constitucional amparó a varios ex militantes del Partido Comunista que abandonaron las filas de la formación y exigieron mantener sus cargos institucionales.

El parlamento tampoco puede

Por tanto, el partido no puede echar a Barberá, no puede el Senado, ni tampoco las Cortes valencianas que la designaron. Según explican fuentes del parlamento autonómico a este diario, pocos meses después de los comicios de 2015, el grupo de Podemos en Valencia trató de impulsar una ley que permitiese a las cortes a revocar cargos nombrados por la propia institución.

El esfuerzo fue en balde: los asesores jurídicos del parlamento advirtieron de la irregularidad de una norma como la propuesta. Si nada cambia, por tanto, la única opción de retirarle el escaño a Barberá es esperar a 2019, fecha en la que se celebrarán las próximas elecciones autonómicas en la región.
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