El primer secretario del PSC, Miquel Iceta, con la número dos de su partido y alcaldesa de L'Hospitalet de Llobregat, Núria Marín. /EFE/Alberto Estévez

La paradoja del PSC: más votos, pero menos alcaldes

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El PSC se aprovecha del efecto Pedro Sánchez, pero se le complican los pactos en las grandes ciudades catalanas

Josep Maria Casas

Economía Digital

El primer secretario del PSC, Miquel Iceta, con la número dos de su partido y alcaldesa de L'Hospitalet de Llobregat, Núria Marín. /EFE/Alberto Estévez

Barcelona, 20 de mayo de 2019 (04:55 CET)

Los socialistas catalanes se enfrentan a una paradoja electoral en estas municipales: ganarán votos con respecto a los comicios de hace cuatro años, según apuntan las encuestas, pero temen perder significativas alcaldías en el cinturón rojo de Barcelona.

El efecto Pedro Sánchez juega a su favor. Se beneficiarán de la victoria del PSOE en las generales del 28A en muchos municipios, pero se les complicarán los pactos electorales: ERC también escala posiciones mientras que el PP, su socio en ciudades como Tarragona, corre el riesgo de caer en la irrelevancia.

No está en riesgo la alcaldía de Núria Marín en L’Hospitalet de Llobregat, donde los sondeos le atribuyen un aumento de concejales, pero sí las de las de la tercera ciudad catalana, Terrassa, donde el PSC gobierna desde 1979; y de la cuarta, Badalona, porque el popular Xavier García Albiol ahora no está para hacer regalos a los socialistas.

En Terrassa, el PSC se impuso con autoridad en las elecciones generales del 28A. Obtuvieron cerca de 31.000 votos, el 25,7% del total. Retienen la alcaldía desde las primeras elecciones democráticas de hace 40 años. Sin embargo, el actual alcalde, Alfredo Vega, teme una curiosa pinza en su contra: los republicanos capitaneados por Isaac Albert, que en las generales se situaron por primera vez en la historia en segunda posición (20,8% de los votos), y la candidatura independiente que lidera el exalcalde socialista Jordi Ballart.

La venganza de Ballart

Ballart dimitió como alcalde de Terrassa y abandonó el PSC a finales de 2017 por el apoyo que dio el que entonces era su partido a la aplicación del artículo 155 en Cataluña. Vega le sustituyó en la alcaldía. Ahora Ballart se presenta como alcaldable de Tot per Terrassa, una lista independiente trufada con exconcejales socialistas (como la ex teniente de alcalde Lluïssa Melgares o Noel Duque) y que tiene como número dos a la actriz Rosa Boladeras.

Las formaciones que se opusieron al 155 han puesto la proa contra el socialista Vega. También es el caso de Junts per Terrassa, que presentan como cabeza de lista al exconsejero Lluís Puig, refugiado en Bélgica junto a Carles Puigdemont. La número tres es Meritxell Lluís, esposa del exconsejero Josep Rull, al que se le está juzgando en el Tribunal Supremo por el referéndum del 1-O. Encima, el alcalde Vega tampoco confía en los comuns de Xavier Matilla.

En Badalona, el PSC encargó una encuesta que augura un empate técnico entre las listas del actual alcalde socialista, Àlex Pastor; del PP, Javier García Albiol; y de Guanyem Barcelona, una candidatura de izquierdas liderada por Dolors Sabater que agrupa a comuns, ERC y CUP.

García Albiol borra la huella del PP

Pese a ser el tercer grupo del consistorio con tan solo cuatro concejales, Pastor aportó a Sabater mediante una moción de censura que contó con el apoyo del PP, el principal grupo municipal. Ahora García Albiol no piensa servir la alcaldía en bandeja al PSC si no le superan en votos. Ha escondido las siglas del PP para evitar un castigo electoral. Las encuestas no otorgan ningún concejal a los exconvergentes.

Los socialistas confían en retener sus dos capitales de provincia, Lleida y Tarragona, aunque necesitarán pactar con otras fuerzas. En Lleida, las encuestas publicadas por la prensa local pronostican que el alcalde Fèlix Larrosa, que substituyó a Àngel Ros a medio mandato, ganará uno o dos concejales. Eso le permitiría reeditar el pacto con Ciudadanos. Los republicanos de Miquel Pueyo mejorarían sus resultados, pero se mantienen a distancia del PSC.

En Tarragona, los resultados de las últimas generales no son nada halagüeños para Josep Fèlix Balleteros, en la alcaldía desde 2007. Sus socios del PP se hunden mientras que ERC, su gran rival, se situó casi a su nivel. Ballesteros puede conseguir el apoyo de Ciudadanos, mientras que Pau Ricomà (ERC) tendría en de Junts per Tarragona –que presentan a Dídac Nadal, hijo del histórico alcalde convergente Joan Miquel Nadal– y probable de los comuns.

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