Quim Torra, saliendo del Parlament tras una reunión con el grupo parlamentario de Junts per Catalunya. /EFE/ Marta Perez

President Torra: sin agenda y sin control del Parlament

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Quim Torra estrenará en solitario el banco reservado al gobierno en el Parlament tras una semana con una agenda casi vacía desde su visita a los presos

Iván Vila

Economía Digital

Quim Torra, saliendo del Parlament tras una reunión con el grupo parlamentario de Junts per Catalunya. /EFE/ Marta Perez

Barcelona, 25 de mayo de 2018 (04:55 CET)

El Parlament celebra este viernes el primer pleno tras la toma de posesión de Quim Torra, el que servirá para aprobar las comisiones legislativas, cuya creación es preceptiva para que la cámara catalana pueda tramitar leyes por la vía ordinaria. Lo que todavía no habrá es sesión de control al presidente de la Generalitat. Torra ocupará por primera vez su escaño en el banco reservado a los miembros del gobierno, aunque será el único, claro, y el plenario no incluirá todavía una sesión de control al presidente. Así de anómalo es aún todo.

El contraste entre el desbloqueo, cinco meses después de las elecciones, de las funciones legislativas del Parlament y el papel de Torra en el pleno ejemplifica la profunda y sobrevenida anomalía generada tras su toma de posesión, a raíz del choque entre él y el ejecutivo de Mariano Rajoy por la de sus consellers. Ahora hay presidente pero, con el 155 prorrogado, ni tiene gobierno ni casi funciones.

Una agenda despejada

La situación se reflejará en el hemiciclo en su soledad en el banco reservado al gobierno y se refleja en la agenda de su primera semana como presidente. Hace dos años, Carles Puigdemont mantuvo su primera entrevista con un alcalde –el de Artesa de Lleida, Pere Puiggros– al día siguiente de su toma de posesión, y ese mismo miércoles asistió a un Espanyol-Barça de Copa del Rey.

Torra, investido el pasado jueves 18 de mayo, tardó dos días en tener un acto agendado: una visita al festival Temps de Flors en Girona acompañado de la alcaldesa, Marta Madrenas. Eso sí, el día antes ya le envió una carta a Rajoy pidiéndole una reunión.

El domingo, firmó el decreto de la estructura de su gobierno y el del nombramiento de sus consellers, el que permanece bloqueado por Rajoy, asistió a otra feria en Vilafranca y asistió al Camp Nou para despedir a Iniesta.

Torra pasó el lunes en Madrid, dedicado a visitar a los políticos y líderes sociales independentistas en prisión

Torra pasó el lunes en Madrid, dedicado a visitar a los políticos y líderes sociales independentistas en prisión, en el que pretendía que fuera su primer acto oficial. De hecho, su intención era haber celebrado la visita el viernes anterior, pero tuvo que posponerla a petición del ministerio del Interior, que necesitaba más tiempo para preparar la logística y la seguridad.

El martes por la mañana concedió una entrevista en Rac1. El día antes, mientras asistía al Barça-Real Sociedad, la televisión de El Punt Avui emitía otra, pero a diferencia de la de la cadena del grupo Godó, la grabación de esta entrevista no consta en la agenda oficial del president, que, desde el martes, no ha incluido ningún otro acto.

Torra, eso sí, participó el miércoles en la reunión del grupo parlamentario de Junts per Catalunya, que incluyó una conexión por videoconferencia con Puigdemont.

Activismo en Twitter

Donde al presidente catalán no le falta actividad es en las redes sociales. Como su antecesor, Torra ya era antes de su nombramiento un tuitero casi compulsivo, y esta semana ha seguido desplegando una frenética actividad de corte eminentemente activista.

Vía Twitter, replicó la semana pasada a Pedro Sánchez, que le había comparado con Le Pen, instándole a hablar de los “presos políticos”, los “exiliados” y “la criminalización del derecho a la autodeterminación de los pueblos”. Y vía Twitter hizo referencia este jueves a la macrooperación policial. Torra se hizo eco de un mensaje de Jordi Coronas con el que el concejal de ERC en Barcelona advertía, a cuento de la inminente sentencia del caso Gurtel: “Ahora solo falta saber a qué dependencias de Cataluña entrará la Guardia Civil para tapar un poco la noticia”. “Profético”,  apostillaba Torra, y añadía que estaba “haciendo el seguimiento” de la operación desde el Palau de la Generalitat. Sin especificar, eso sí, desde qué despacho.

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