Puigdemont se arrepiente de ser presidente y Mas se hace el muerto

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"No lo habría hecho de saber que el acuerdo con la CUP mutaría", asegura el jefe de la Generalitat el día después de que el Parlament censure los presupuestos autonómicos

Carles Puigdemont y Artur Mas en un congreso de CDC en Bellaterra. / EFE

Barcelona, 09 de junio de 2016 (12:30 CET)

El día después del fracaso parlamentario de Junts pel sí, tocó, como era previsible, ronda de radios nacionalistas. El presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, asegura que no habría aceptado el cargo si hubiera sabido que el acuerdo de estabilidad parlamentaria alcanzado con la CUP podía mutar.

"Si me hubieran advertido al inicio de que el acuerdo tenía que mutar, yo no me habría metido, así de claro. No creo ni que Artur Mas me lo hubiera propuesto", se ha justificado en Catalunya Ràdio

Tras haber anunciado que se someterá a una cuestión de confianza, al no haber podido tramitar los presupuestos catalanes, ha dicho que no solo interpelará a la CUP, sino a todos los grupos del Parlament, para decidir si optan por "la regresión a un autonomismo tronado que no lleva a ningún sitio o se suman a un proyecto de innovación y progreso para Cataluña".

El presidente autonómico también defiende que la hoja de ruta está bien definida y no puede variar, "sólo mejorar", y asegura que si pasa la moción de confianza, "nadie discutirá muchas cosas que ahora se pueden discutir, como la legitimidad" que tienen para seguir adelante con el proceso soberanista.

El dirigente político asegura que tomó la decisión de proponer la cuestión de confianza este fin de semana, en vista de que la CUP no retiraría su veto a los presupuestos, y pensando que era "lo más saludable democráticamente".

El capricho táctico

En su opinión, la cuestión de confianza servirá para que si Cataluña tiene que ir a elecciones, "no obedezca a un capricho táctico de un presidente o de un grupo político que le da apoyo, sino que sea el Parlament" quien lo decida.

Preguntado por si concurriría como candidato para ser reelegido, ha reiterado que no lo hará si las elecciones son para crear un "Parlament constituyente", aunque apunta: "Si tenemos que interrumpir la hoja de ruta con la que me he comprometido, y creemos que hay que retomarla y completarla, inevitablemente es normal que me plantee presentarme".

El presidente catalán sostiene que en caso de unas nuevas elecciones, el apoyo al independentismo se debe contar en votos y no en escaños, aunque ha pedido medirlos "entre quienes quieren contribuir a redactar una nueva constitución, con todos los matices, y los que están radicalmente en contra".

Mas respalda a Puigdemont

Quien sí parece tener confianza en Puigdemont como jefe del Ejecutivo catalán es su antecesor en el cargo, Mas, que sí vislumbra la opción de nuevas elecciones y además se descarta a sí mismo como posible cabeza de lista para optar al gobierno de la Generalitat.

En una entrevista en RAC1 este jueves, Mas ha culpado a la CUP de "haber tocado gravemente al Govern, pero en septiembre lo pueden hundir" si apoyan la cuestión de confianza a la que se someterá Puigdemont, un acto que ve probable que suceda si los anticapitalistas actúan como son.

Al preguntarle si se presentará como candidato a unas posibles elecciones, lo ha descartado y ha apostado por que lo sea Puigdemont: "Evidentemente que sí".

Culpas repartidas

Sobre la incapacidad de pactar los presupuestos, Puigdemont considera que cuando hay un fracaso "nunca es 100% culpa de uno", aunque ha matizado que "la responsabilidad de romper el acuerdo sí es de la CUP unilateralmente".

En ese sentido, cree que la CUP "puede decidir tener otras prioridades" y que nada de lo que proponga Junts pel sí le parezca adecuado para avanzar hacia la independencia, aunque ha reclamado que, ante esa postura, las entidades soberanistas se posicionen.

"Las entidades que movilizan a la buena gente de este país que quiere la independencia tendrán que aclarar si ahora es lo mismo o no votar a una opción o a otra". Preguntado por si cree que la independencia ya no es el objetivo de la CUP, afirma que "sus actos la alejan (de la independencia)", y hay votantes del partido que están sorprendidos.
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