El líder de Ciudadanos, Albert Rivera, condiciona su apoyo a la investidura de Pedro Sánchez. EFE/Chema Moya.

Rivera se vuelve pactista para recuperar a sus votantes

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Las últimas encuestas sitúan a Ciudadanos como la cuarta formación tras las elecciones del próximo 10-N

Economía Digital

El líder de Ciudadanos, Albert Rivera, condiciona su apoyo a la investidura de Pedro Sánchez. EFE/Chema Moya.

Madrid, 08 de octubre de 2019 (12:31 CET)

Albert Rivera continúa adaptando su discurso sobre el PSOE después de conocer los resultados de los últimos sondeos, que pronostican una caída de Ciudadanos hasta situarla como cuarta formación tras el 10-N. Si hace unos días el líder de Ciudadanos (Cs) dejaba la puerta abierta a un posible pacto con los socialistas tras las elecciones, Rivera asegura ahora que si bien no quiere formar Gobierno con Pedro Sánchez, sí que quiere alcanzar "un gran acuerdo nacional" entre el Partido Popular y el PSOE con el objetivo de afrontar una serie de reformas "urgentes". 

Rivera pone así otro saco de tierra sobre el veto al PSOE y se compromete a ejercer "una oposición responsable". "Yo no quiero estar en un Gobierno con Pedro Sánchez, pero si estoy en la oposición me comprometo a desbloquear la investidura a cambio de reformas", prometió el líder de la formación naranja en una entrevista en Onda Cero.  

Cuestionado por la reciente entrevista de Sánchez en Antena 3 y su oposición a gobernar con Cs, Rivera criticó que el presidente del Gobierno en funciones no haya cambiado su discurso. "Me preocupa porque todos tenemos que pensar qué cosas hay que rectificar o cómo hay que salir adelante, pero Sánchez dijo exactamente lo mismo que antes", apuntó el líder de Cs. En este sentido, preguntado por la posibilidad de unas terceras elecciones tras las del 10-N, Rivera, metido en la piel de dirigente pactista, aseguró no se metió en política "para bloquear" e indicó que su partido no será un impedimento a la hora de formar un Ejecutivo. 

Tras los comicios de abril, PSOE y Cs pudieron haber llegado a un acuerdo al sumar mayoría absoluta. Pero Rivera justificó su veto porque los primeros movimientos de Sánchez se dirigían a buscar acuerdos con partidos independentistas, una de las líneas rojas de Ciudadanos, y a entablar negociaciones de gobierno con el líder de Unidas Podemos, Pablo Iglesias

Rivera también valoró las últimas encuestas sobre la intención de voto de cara al 10-N, que pronostican que Ciudadanos obtendría aproximadamente un 10% de los votos y caería hasta situarse por detrás de Podemos. Y admitió su fragilidad: "Cuando la gente moderada y las clases medias se quedan en casa ganan los extremistas". No obstante, se conjuró para imponerse a las encuestas y destacó que Ciudadanos "lleva décadas peleando encuestas".

Rivera y Girauta

Sobre el polémico mensaje publicado en la tarde del lunes por el diputado naranja Juan Carlos Girauta en su cuenta de Twitter, en el que insultaba al PSC acusándoles de "lameculos paniaguados mezclados con ladrones pijos", Rivera se limitó a decir que no comparte las palabras. Sin embargo, sí se refirió a la formación que lidera Miquel Iceta como "un partido que siempre se equivoca en con quien hay que estar en los grandes momentos". 

En su opinión, si el PSC tuviera la mayoría en Cataluña, Rivera dijo que "nadie dudaría" de que Ciudadanos habría apoyado la moción de censura contra Quim Torra. "Me importa menos quién es el candidato de la presidencia si es constitucionalista, cuando un presidente legitima a los violentos, los violentos se creen héroes cuando son villanos", ha dicho. Asimismo, el candidato de Cs ha asegurado que "le consta" que haya "muchos constitucionalistas que estarían más cómodos al lado de Ciudadanos que al lado de Torra. 

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