Santi Vila: “Quien sustituya a Oriol Pujol en CDC no tiene por qué verse en clave sucesoria”

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FUTURO DE CIU

El consejero de Territori i Sostenibilitat, Santi Vila | ED

19 de julio de 2014 (14:10 CET)

El conseller de Territori, Santi Vila, se ha labrado un prestigio como gestor desde que accedió al cargo tras las elecciones de noviembre de 2012. Vila ha logrado la complicidad de los sectores económicos, por su pragmatismo y su voluntad de establecer acuerdos con el Gobierno central, más allá de las dificultades y del enfrentamiento por la consulta soberanista.

Pero Vila no quiere jugar ahora un papel que se interprete en clave sucesoria aprovechando el proceso de sustitución de Oriol Pujol al frente de la secretaría general de Convergència. “La sustitución de Oriol Pujol no necesariamente se debe interpretar en clave sucesoria”, ha asegurado este sábado en el programa Converses de la Cadena Cope.

Vila afirma que él está “a disposición de la sociedad, más que al partido”, con la idea de seguir gestionando como conseller las infraestructuras de Catalunya, y buscando acuerdos con la ministra de Fomento, Ana Pastor.

A favor de CDC y PSC

Entiende, sin embargo, que lo que pueda hacer a partir de ahora Convergència será positivo si se fortalece. Y lo mismo le desea al PSC. “Sólo puedo desear que los partidos centrales, como CDC y el PSC, estén musculados, porque son los que han hecho grandes aportaciones”.

Vila se muestra muy crítico con los nuevos partidos, con movimientos como Podemos en el conjunto de España, pero también con los partidos que acceden desde la izquierda en Catalunya, e incluso, veladamente, con ERC.

“Debemos tener tolerancia cero con la corrupción, pero el populismo y la demagogia barata puede perjudicar a la democracia, sin los partidos convencionales este país no hubiera hecho el salto adelante que ha hecho, y me gustará ver lo que aportan esos partidos anticlericales y clericales que han surgido”, ha asegurado.

Críticas a los "adolescentes"

El conseller va más allá, y ha jugado con sus críticas al movimiento independentista, que identificó hace unos meses con la “adolescencia”, y que le provocó críticas desde su propio partido.

Considera que en muchos países, con la crisis económica, han surgido “populismos”, en Francia, con el Frente Nacional; en Italia con Grillo; en Holanda y en Suiza. Y en el conjunto de España y en Catalunya, también. “Y algún adolescente, algún joven despistado, puede comprar eso”, ha afirmado, insistiendo en su definición particular de “partidos anticlericales y clericales”.
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