Siete de cada diez grandes empresarios catalanes quiere dialogar con Madrid

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El presidente catalán reclama a Rajoy que dote de contenido el debate que se mantendrá en la próxima reunión y que sea valiente para abordar las cuestiones

Artur Mas ante los empresarios reunidos en la sede de PwC de Barcelona | ED

22 de julio de 2014 (00:22 CET)

El presidente de la Generalitat, Artur Mas, ha acudido este lunes a última hora de la tarde a la sede de PwC de BCN para dar un mensaje positivo sobre el futuro de la región a los grandes empresarios catalanes, quienes han participado en un estudio presentado por la consultora sobre la realidad socioeconómica de la comunidad tras la crisis. Las conclusiones del análisis son un torpedo en la línea de flotación del envite nacionalista del líder del Ejecutivo. Siete de cada diez ejecutivos rechazan la consulta y quieren un diálogo con Madrid.

De hecho, sólo el 4,4% de los participantes en la encuesta se muestran abiertamente independentistas y otro 26,7% apoyan la convocatoria de la consulta. El resto, apoya una reforma en el marco de la Constitución (15,6%), reforzar la financiación y otras partidas que se consideran infraparticipadas por parte del Estado (22,2%) y pide diálogo que busque un pacto entre ambos (31,1%).

Participantes

El estudio presentado por Pwc cuenta con las opiniones de los presidentes y consejeros delegados de grupos con sede en Catalunya y de ámbitos muy diversos. Entre ellos, el director ejecutivo de Banc Sabadell, Jaume Guardiola; el presidente de Agbar, Ángel Simón; el de Abertis, Salvador Alemany; el consejero delegado de los laboratorios Almirall, Eduardo Sanchíz, y Esteve, Albert Esteve; el presidente de Freixenet, Josep Lluís Bonet; el del grupo Hotusa, Amancio López; o el de Catalana Occident, José María Serra. Además de profesores de dos de las principales escuelas de negocio con presencia en Barcelona: Xavier Vives de Iese y Carlos Losada de Esade.

El socio director de PwC en Catalunya, Xavier Brossa, ha señalado que han obtenido las respuestas de encuestas de profundidad individuales y encuentros en la sede de la consultora con los grandes empresarios de la lista y otras 100 compañías también de referencia que se han prestado a dar su opinión. La encuesta finalizó el 15 de junio.

Asumir riesgos

En su larga intervención, el presidente de la Generalitat ha tardado en entrar en materia. Pero cuando lo ha hecho, tras casi 25 minutos de discurso en el que ha defendido la fortaleza económica catalana, ha sido tajante: “El diálogo por el diálogo es bueno, pero si no tiene contenido es un parler pour parler”.

Mas ha lanzado una advertencia al presidente del Gobierno, Mariano Rajoy. En vísperas de la reunión bilateral, ha reclamado compromisos entre ambos Ejecutivos. “Nosotros los asumimos, el otro lado también lo debe hacer”.

Elecciones plebiscitarias

El líder del Ejecutivo catalán ha dejado la puerta abierta a convocar unas elecciones plebiscitarias como última opción del proceso nacionalista. Las segundas con el mismo objetivo, según ha relatado. Señala que este fue el objetivo de anticipar los comicios de 2012 y que el resultado implica un gran apoyo de la sociedad catalana al proceso nacionalista. “Algunos me dijeron que me equivoqué porque perdí apoyos”, ha reconocido.

El resultado del Parlament no deja margen de error, ha defendido. “Y eso no era ni una encuesta ni una manifestación. Quise conocer qué opinaba la gente en las urnas”, ha sentenciado. Una respuesta en la que también critica, entre líneas, el análisis de PwC. Todo ello, a pesar de que, tal y como ha declarado Brossa en el inicio del encuentro, la voluntad del análisis era “enfriar el debate político catalán, no avivarlo”.

Contenido de la negociación

El President está especialmente suceptible con las reflexiones de los grandes empresarios. Culpa al Ejecutivo central de la ruptura del diálogo que ya existía y de no fijar ninguna fecha para negociar “hasta que lo pedí por escrito. Pensaba que si lo hacía verbalmente ya servía, pero resulta que no”.

Ahora, cuando aún no se ha cerrado definitivamente la fecha del encuentro, el presidente de la Generalitat exige al Gobierno central “dotar de contenido” el diálogo. Y espera que no tarde en definir los puntos que se deben negociar y que todas las partes estén dispuestas a dejarse algunas plumas durante el proceso. Si no, el camino que deberán recorrer es incierto. Especialmente porque no existe ningún precedente en el que poder reflejarse. “Innovamos, y eso te lleva al terreno de lo desconocido”, advierte. Con las consiguientes consecuencias.
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