Ana Losada: “El Gobierno es cómplice de vulnerar los derechos de los castellanohablantes”

La presidenta de Asamblea por una Escuela Bilingüe celebra que el Parlamento Europeo investigue una inmersión que solo sirve para "romper lazos con España"

Ana Losada ha explicado esta semana en el Parlamento Europeo en qué consistía la inmersión lingüística en Cataluña y ha pedido que se examine. La presidenta de la Asamblea por una Escuela Bilingüe (AEB), que propone una equiparación del catalán y el castellano en la escuela catalana, ha celebrado el “momento” histórico ante las instituciones comunitarias, aunque ahora sus energías se centran en combatir la enmienda a la ley de Isabel Celaá que intenta excluir el español como lengua vehicular

“El Gobierno ha dejado de ser cómplice pasivo y se ha convertido en actor de la vulneración de derechos lingüísticos de los castellanohablantes“, ha lamentado la presidenta de AEB en una conversación con Economía Digital.

Losada ha reconocido que la enmienda de ERC a la Ley Celaá crea “un escenario más complicado”, aunque es optimista. Seguirán dando apoyo jurídico: “Seguro que ganamos, porque la Constitución está por encima de cualquier maniobra”. 

“Cuando el tribunal nos da la razón a nuestra argumentación, lo hace amparándose en la Constitución y en la sentencia del Tribunal Constitucional 31/2010 del Estatut“. Esta sentencia, que reinterpretó por completo el modelo lingüístico catalán y sustituyó la inmersión por la “conjunción lingüística”, marcó que el castellano también pudiera ser vehicular. Más tarde, el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña fijó en un 25% de materias troncales la proporción. 

“Chantaje” a Sánchez

Aunque lamenta que el Gobierno se “deje chantajear” por el independentismo, reconoce que la necesidad de ponerlo por escrito demuestra que “el modelo de inmersión lingüística tiene muchas grietas“: “Lo demuestran nuestros recursos, la parte social que está en contra, y también el Parlamento Europeo donde recibimos el apoyo de diferentes partidos y de diferentes países, que se asustan, se asombran”. 

La intervención de Ana Losada, cuya batalla en las instituciones europeas empezó en 2018, ha dado como el resultado que el Parlamento Europeo se haya dirigido al Ministerio de Educación expresándole la preocupación, y también que la Comisión de Cultura investigue si “las autoridades catalanas” respetan la diversidad lingüística. Además, una comisión de diputados podría desplazarse a Cataluña para evaluar lo que está pasando en la escuela catalana.

Losada ha explicado que tras la primera intervención en el Parlamento Europeo hace dos años, la eurocámara envió una carta a la Generalitat para saber si se cumplía la legislación y se respetaba el 25%: “Bargalló dijo que la LEC era constitucional, pero no contestó directamente a ninguna de las dos preguntas que marcaba el Parlamento Europeo”. 

La Generalitat esconde el rechazo a la inmersión

Además, lamenta que la Generalitat intente “revertir” lo que es legal, dando a entender que “la inmersión está cimentada, que no hay posibilidad de acabar con ella e intenta que ningún padre pida educación en castellano”. “Nuestros recursos, aunque sean pocos padres, les molestan mucho porque abren una grieta en su sistema”, puntualiza. 

En cuanto a la aceptación que genera la inmersión lingüística a nivel social, insiste en el rechazo que genera la norma: “Su negativa a argumentar, a dialogar con los padres… Saben que hay un rechazo. ¿Qué quieren los padres? ¿Sistema de elección de lengua? ¿Bilingüe o Trilingüe? Ni el CEO ni el CIS lo preguntan”. 

El proceso para pedir el 25% que garantiza la ley no es fácil. Losada, que lo ha vivido como asesora de otros progenitores pero también con su propia hija, ha explicado que los centros suelen ejercer mucha presión desde el profesorado, la dirección y los servicios territoriales: “Aguantas la presión y sigues adelante. Te dicen que te estás equivocando, que vas a perjudicar a su futuro e incluso te preguntan si no le gusta el catalán”. 

Casos extremos de exclusión del español

La presidenta de AEB ha explicado que en un centro de Terrassa donde el pasado curso una profesora agredió a una niña por pintar la bandera de España se ocultaba un sistema de premio y castigo para incentivar el uso de la lengua catalana, que consistía en dar puntos a las clases que más lo usaban y quitarlos a las que preferían expresarse en castellano. 

“Era un juego de unas bolas. Cada clase partía con un número de bolas a principio de curso y para conservarlas y ganar no podían usar el castellano. Si lo usaban, perdían bolas y llegaba un momento que esos niños, por ejemplo, se podían quedar sin la excursión de final de curso”, lamenta. Explica que las bolas de este “juego fascista” estaban junto al despacho de la dirección. 

Losada ha pedido que se deje de estigmatizar a los padres que piden el 25%: “Todo el mundo quiere a las dos lenguas, todos quieren que dominen el catalán y el castellano por igual, que las quieran como suyas”. La presidenta de AEB recuerda que la inmersión solo tiene como objetivo “romper lazos emocionales con España”: “No es para nada más”.