Calviño advierte que los jóvenes pagarán la mala gestión de la deuda tras la pandemia

La vicepresidenta de Asuntos Económicos advierte que el endeudamiento repercutirá negativamente sobre las generaciones futuras

Nadia Calviño ha vuelto a incidir en las consecuencias que tendrá la crisis económica del coronavirus en el futuro de los españoles. La ministra de Asuntos Económicos ha advertido que el aumento adicional de la deuda lastrará las opciones que tendrán las próximas generaciones.  

La vicepresidenta tercera del Gobierno ha recordado que el Tesoro ha elevado 100.000 millones de euros las necesidades de financiación para este año como consecuencia de la actual pandemia de Covid-19 que ha alterado por completo los planes económicos de España. “Puede suponer un lastre para generaciones futuras si no se toman las decisiones adecuadas”, ha defendido en un acto organizado por Save The Children.

Estas consecuencias ya se pueden apreciar en las previsiones que maneja el Instituto Nacional de Estadística sobre la situación de la economía española en el 2020. El Producto Interior Bruto (PIB) caerá un 17,8%, un golpe histórico para el país. La merma de los ingresos y el aumento de los gastos derivados de la pandemia son dos de los principales motivos.

Calviño apuesta por la digitalización para aliviar las consecuencias de la crisis del coronavirus

Ante esta situación, Calviño ha abogado por “invertir en el futuro” con una línea de políticas que preparen al país para afrontar el nuevo contexto económico. La transición energética ecológica, la digitalización, la igualdad de género o la cohesión social y territorial son algunos de los puntos sobre los que la ministra quiere que pivote la estrategia.

La máxima responsable de la economía española ha incidido en que parte de esa estrategia de futuro pasa por garantizar que el impacto del coronavirus no aumente los índices de pobreza de España. “En nuestro país la pobreza tiene cara de mujer y de niño”, ha lamentado. 

Para conseguir su receta, ha insistido en la importancia de introducir medidas sociales que van desde el Ingreso Mínimo Vital hasta la inversión en materia de dependencia para garantizar que pueda producirse un “verdadero ascenso social”.

La apuesta por la Formación Profesional y por la Educación es una de las estrategias que la ministra de Asuntos Económicos ha puesto sobre la mesa para lograr ese “cambio estructural” y propiciar que España deje de estar a la cola en indicadores de pobreza.