El PP rechaza una coalición con Vox y abre la puerta a pactos con el PSOE

García Egea sostiene que los gobiernos de coalición "no traen estabilidad", mientras que Mañueco contempla una ronda con "todos los partidos"

El líder del PP, Pablo Casado, y el secretario general del PP, Teodoro García Egea, en el Congreso. Foto: EFE

El Partido Popular rechaza, por ahora, una coalición en Castilla y León con Vox y prefiere por ahora gobernar en «solitario». El presidente regional, Alfonso Fernández Mañueco, ha asegurado este lunes, tras las elecciones autonómicas celebradas ayer, que prefiere buscar pactos puntuales con otras formaciones, incluso con los socialistas: «No descarto un acuerdo con el PSOE», ha indicado el barón del PP este lunes en declaraciones a Onda Cero.

El PP obtuvo ayer 31 disputados en las elecciones al parlamento de Castilla y León, por lo que necesitará todavía del concurso de otras fuerzas políticas para obtener una mayoría absoluta. Vox, el gran ganador de los comicios, alcanzó los 13 procuradores, pero su líder nacional, Santiago Abascal, ya advirtió este domingo que exigirán entrar en el gobierno y una vicepresidencia, además de la derogación de leyes como la de Violencia de Género en la región.

Mañueco, sin embargo, ha descartado por ahora esta opción, y busca abrir una ronda de diálogo con «todas» las formaciones políticas, ha insistido en antena, antes de avenirse a compartir gobierno con la formación verde en Valladolid. En esta línea ha insistido también este lunes el secretario general del PP, Teodoro García Egea, desde Madrid, y ha rechazado la opción de un gobierno compartido entre PP y Vox: «Los gobiernos de coalición no han traído estabilidad a este país», ha afirmado el dirigente popular, número 2 de Pablo Casado.

Mañueco, que durante la noche electoral se limitó a afirmar que «el mandato es un gobierno del Partido Popular», ha evitado hoy pronunciarse explícitamente sobre cualquier forma de gobierno. Otra de las posibilidades sería alcanzar un acuerdo programático con los partidos uniprovinciales, como Soria ¡Ya! (3 procuradores), UPL (3 diputados) y Por Ávila (1 diputado), con los que sumaría 38 diputados, a tres escaños de la mayoría absoluta. En este contexto, le valdría la abstención de Vox o del PSOE.

El PSOE rechaza la abstención

El PSOE ha tardado poco en responder al PP, y ha rechazado la opción de una abstención para evitar que Vox tenga la última palabra en la investidura de Castilla y León. Así se ha expresado el portavoz socialista, Felipe Sicilia: «No vamos a apoyar un gobierno manchado por la corrupción». Con estas palabras, la dirección del partido desautorizaba al alcalde de Valladolid, el socialista Óscar Puente, quien se había mostrado favorable a una abstención para frenar la entrada de Vox.

Vox quiere anticipadas en Andalucía

La importante victoria de Vox en Castilla y León ha dado nuevas energías al partido, también en Andalucía, donde el presidente, Juanma Moreno se debate sobre si adelantar elecciones o no. Vox, en un comunicado, ha sostenido este lunes su exigencia de un adelanto electoral en Andalucía, tras la constatación de que Ciudadanos se encuentra «en caída libre».

Por su parte, Moreno ha abierto la posibilidad de retrasar el adelanto electoral más allá de junio, la fecha que sonaba con más consenso después de que el año pasado fracasara la aprobación de los Presupuestos regionales y se hablara abiertamente del final de legislatura en la comunidad autónoma.