El PSOE desautoriza a Montero por acusar al PP de promover la cultura de la violación

Patxi López asegura que las palabras de la ministra "no son las mejores" después de la "agresividad verbal" que ella misma ha sufrido

La ministra de Igualdad, Irene Montero, durante su intervención en la sesión de control al Gobierno este miércoles en el Congreso. EFE/ J.C. Hidalgo

La brecha entre PSOE y Unidas Podemos se ahonda. Y, de nuevo, Irene Montero está en el punto de mira. La titular de Igualdad ha acusado este miércoles al PP de promover «la cultura de la violación» y de poner en cuestión «la credibilidad de las víctimas» al haber lanzado dos campañas de publicidad, en la Comunidad de Madrid y Galicia, en las que se pone el foco en la mujer para que eviten agresiones sexuales. Esta intervención de la ministra, que ha pasado de ser atacada a atacar, ha generado fuerte rechazo en su socio de Gobierno, que le ha avisado: «No han sido las mejores palabras después de todo lo que hemos vivido».

Así lo ha asegurado el portavoz del grupo socialista en la cámara baja, Patxi López, a los periodistas en los pasillos del Congreso. El diputado se ha mostrado molesto y ha apuntado que «precisamente Montero», que ha sufrido esa «agresividad verbal», ha dicho en referencia a los insultos machistas de la semana pasada de la diputada de Vox, Carla Toscano, «no debería jugar con esto».

El malestar del PSOE se ha visto al momento, cuando la presidenta de la Cámara Baja, Meritxel Batet, ha llamado al orden al considerar no adecuada la expresión de la titular de Igualdad y en general ha pedido respeto y contención en el lenguaje en el Pleno. Incluso la ministra de Ciencia, Diana Morant, ha decidido no aplaudir la intervención.

La portavoz del PP, Cuca Gamarra, ha solicitado la palabra para destacar que la afirmación de Montero había sido «altamente ofensiva«, sobre todo por dirigirse así a un partido que ha luchado y va a seguir luchando por la igualdad en este país». Así, ha pedido a Montero que «asuma sus responsabilidades y sea más responsable, por lo menos, por respeto a las víctimas de las agresiones sexuales».

Montero ha intentado defenderse y lo ha hecho a través de su cuenta de Twitter, en la que ha explicado que «responsabilizar a las víctimas y no a los agresores en las campañas institucionales tiene un nombre» y ha adjuntado un documento de ONU Mujeres que explica «qué es la cultura de la violación».

Feijóo responde a Montero

También el presidente de los populares, Alberto Nuñez Feijóo, ha respondido a esta acusación de la ministra de Unidas Podemos. El dirigente gallego ha pedido la dimisión de la ministra por estas palabras de «máxima gravedad» y ha aprovechado también para acusar al Gobierno de ser el «el primer ‘hooligan’» de la política española.

Desde Ciudadanos, su presidenta, Inés Arrimadas, ha tildado de «intolerable» la actuación de la ministra de Igualdad al tiempo que su grupo ha pedido explicaciones a la Presidencia del Congreso por el «uso partidista y la doble vara de medir a la hora de censurar expresiones de los diputados». De hecho, la formación naranja ha presentado un escrito a la Mesa del Congreso de los Diputados en el que reclama que aclare los criterios para amonestar a diputados e incluso solicitarles abandonar el pleno en función de las expresiones utilizadas, según ha informado Efe.

Por su parte, ERC ha preferido callar. Su portavoz, Gabriel Rufián, se ha negado a hacer declaraciones para no «fomentar el clasicismo» y la «violencia» que hay hacia la ministra. No obstante, ha considerado que no se pueden equiparar las acusaciones de Vox «e, incluso, a veces del PP» con las que dicen el resto de grupos parlamentarios y ha añadido que todo el mundo tiene días desafortunados y se puede equivocar. 

Noelia Tabanera