Illa reivindica su liderazgo frente al protagonismo de Sánchez en Catalunya

El exministro de Sanidad realiza movimientos, en el seno del PSC, para visibilizar su condición de líder de la oposición

Salvador Illa, primer secretario del PSC / EFE

La reactivación de la mesa de diálogo entre el Gobierno y la Generalitat ha incrementado la presencia de Pedro Sánchez y sus ministros en Cataluña. Un movimiento que, de forma directa o indirecta, ha colocado a Salvador Illa en un papel secundario en el ámbito mediático. 

“Aunque goza de una buena relación con Sánchez y el resto de ministros socialistas del Gobierno, las últimas reuniones del Estado con Cataluña han restado visibilidad a Illa”, expresan fuentes del partido a Economía Digital. Pese a ser la primera fuerza en el Parlament, el PSC tiene “dificultades” para consolidar su argumentario en un contexto “marcado por la persistencia del discurso independentista” de Junts per Catalunya y ERC. 

Sin renunciar a la posibilidad de fiscalizar la acción del Govern y ganar terreno en la cámara catalana, Salvador Illa concentra sus esfuerzos en renovar, internamente, el partido y, a la vez, preparar las elecciones municipales del 2023. Para llevar a cabo su estrategia, el dirigente socialista cuenta con la ayuda de tres organismos: gobierno alternativo, consejo asesor y la Fundació Rafael Campalans.

Un juego de simulación con diputados y diputadas 

Una vez investido Pere Aragonès como presidente de la Generalitat, Salvador Illa inventó la fórmula del gobierno alternativo de Cataluña. Constituida el 6 de junio del año pasado, esta iniciativa sirve para reivindicar la victoria electoral en los últimos comicios autonómicos y, de alguna manera u otra, que la ciudadanía considere el PSC como una alternativa a las peleas internas del ejecutivo ERC-Junts. 

El gobierno alternativo está formado por diputados y diputadas socialistas en el Parlament. Unos cargos que realizan una simulación de las carteras que ocuparían en caso de que Cataluña tuviera una Generalitat en manos del PSC. “Illa no esquiva la realidad, pero tampoco descarta elecciones anticipadas y, por lo tanto, no quiere perder el tiempo”, así justifican la utilidad del Govern Alternatiu en las filas socialistas. 

Formalmente, el PSC actúa al estilo de una institución oficial. En su portal web, los socialistas publican los acuerdos de sus reuniones, las comparecencias de los portavoces y los informes sobre los planes del ejecutivo de Pere Aragonès en cada consejería. La mayor parte de encuentros del gobierno fake de Illa se celebran en municipios y zonas de color rojo. 

El consejo asesor, la conexión con el viejo poder del PSC

La salida de Miquel Iceta de la dirección del PSC es el último movimiento que vincula el partido con el viejo poder. Ahora bien, el relevo natural no quiere decir que Salvador Illa no utilice la influencia de dirigentes históricos para dibujar su estrategia, dentro y fuera de la formación. 

A través de la constitución de un consejo asesor, Illa reúne, dos o tres veces al año, un total de 14 personas de la órbita del PSC. En esa lista destacan nombres como los de Joan Clos (Exalcalde de Barcelona y antiguo ministro de Industria), Teresa Cunillera (Exdelegada del Gobierno en Cataluña), Cristina Gallach (Directora de comunicación del Alto Representante de la Unión Europea para la Política Exterior en la etapa de Javier Solana) o Jordi Valls (Exconsejero de Trabajo en la Generalitat y actual director general de Mercabarna). 

Illa completa su círculo de confianza con el asesoramiento de la Fundació Rafael Campalans. Fundada en 1979, esta organización sin ánimo de lucro es el laboratorio de ideas del PSC. Desde hace ocho años, José Montilla es el presidente de la fundación. Gran parte de su financiación procede de las aportaciones del partido y donaciones de particulares.