El Juego del calamar y la lengua de signos, en catalán: ERC alardea de sus victorias en la Ley Audiovisual

El Gobierno destinará cada año un mínimo de 15 millones para producir series y películas en catalán. Ni el Ejecutivo ni ERC desvelan la cuantía total del fondo

Imagen de archivo de Pedro Sánchez y Pere Aragonès, llegando a la primera reunión de la mesa de diálogo./ EFE

Imagen de archivo de Pedro Sánchez y Pere Aragonès, llegando a la primera reunión de la mesa de diálogo./ EFE

Si la negociación política se tradujera en un partido de fútbol podríamos decir que ERC 1 – 0 Gobierno. Y es que los republicanos ya presumen de que verán el «Juego del calamar» en catalán. Así lo especifican, a modo de ejemplo, para señalar que han arrancado una enorme cuantía, sin decir el total, al Gobierno de Pedro Sánchez para la creación de un fondo estatal que subvencione, junto con la Generalitat, la producción de películas y series en catalán. Además de este fondo, los republicanos también han conseguido que Moncloa dé luz verde a otro fondo para doblaje y subtitulado de estas producciones.

El Gobierno se pliega ante ERC y destinará un mínimo de 15 millones al año para producir series y películas en las lenguas cooficiales, catalán, vasco y gallego. Asimismo, creará otro fondo, de cuantía todavía desconocida para el doblaje y subtitulado.

Todo ello para superar el trámite de los Presupuestos Generales del Estado (PGE) el próximo 21 de diciembre en el Senado y así aprobar las cuentas públicas en «tiempo y forma», tal y como se comprometió Pedro Sánchez, para su entrada en vigor el 1 de enero de 2022.

ERC ya alardea de haber arrancado más millones fuera de los Presupuestos a Sánchez: «Esto implicaría poder tener producciones como Merlí, Polseres Vermelles o Pa negre cada año», especifica la formación en un comunicado enviado a los periodistas. «Esta medida está regulada por una ley, por la cual no depende de los Presupuestos», destaca la formación para subrayar que se trata de una medida extrapresupuestaria del Gobierno.

Otra de las concesiones que muestra la letra pequeña es la incorporación de «la lengua de signos catalana» a estas producciones, tal y como avanzan los republicanos. Además, consiguen que «el Consejo del Audiovisual de Cataluña (CAC) sea el órgano responsable de dirimir los conflictos en doblajes con las plataformas. Por este motivo, se recuperan las competencias del CAC que es quien tiene capacidad sancionadora de las plataformas catalanas».

«El 6% del catálogo mundial será en catalán», celebra ERC y se añaden cuotas del catalán allí donde hasta ahora solo había cuotas de castellano. «Si la política de ley es atraer plataformas al Estado, cuando vengan tendrán que cumplir cuotas. Plataformas como Movistar o Atresmedia tendrán que garantizar que un 6% de su catálogo sea en catalán», insisten.

Asimismo, se garantiza que el mínimo del 15% de la producción de televisión lineal pública del estado sea en catalán, vasco o gallego. Lo cual implica más ingresos para la producción audiovisual en lengua catalana.

Los republicanos pusieron sobre la mesa todas estas mejores desde el inicio que negoció la Ley Audiovisual con el Gobierno, pero la vicepresidenta primera, Nadia Calviño, quien ha negociado la norma con el portavoz de ERC en el Congreso, Gabriel Rufián, había puesto freno hasta ahora. Sin embargo y por pasar el trámite de los Presupuestos en el Senado, para poder cumplir y que sean aprobados el 1 de enero, el Ejecutivo cede ante estas pretensiones.

Las nuevas concesiones se añaden a las ya pactadas en la Ley Audiovisual con ERC como distribuir la obra europea ofrecida obligatoriamente en un 40% para las lenguas cooficiales y 60% para el castellano.

Es decir, de toda la oferta europea disponible, un 20% de las producciones serán en catalán, vasco o gallego. O dicho de otro modo, una de cada 5 obras europeas disponibles será en catalán. «Lo que representa un 6% de la oferta mundial del catálogo», insisten.