La declaración de zona catastrófica de Madrid enfrenta a las instituciones

Isabel Díaz Ayuso califica al Gobierno de Pedro Sánchez de “manirroto” tras negarse a declarar la situación de emergencia

La borrasca Filomena ha avivado el fuego del enfrentamiento político que los gobiernos de Pedro Sánchez e Isabel Díaz Ayuso mantienen desde el inicio de la legislatura. A los dardos por la gestión de la pandemia de coronavirus, el reparto de las vacunas o los controles en los aeropuertos se ha sumado un nuevo motivo: la declaración de zona catastrófica en la ciudad de Madrid.

El alcalde madrileño, José Luis Martínez-Almeida, ya advirtió el fin de semana sobre la posibilidad de solicitar esta medida excepcional para poder cubrir los costes económicos derivados de las fuertes nevadas que se han prolongado durante más de 30 horas. Pero hasta la fecha solo ha obtenido un ‘no’ por respuesta del ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska.

El rechazo por adelantado ha sentado muy mal en el seno del Partido Popular que entiende que los desperfectos causados por la borrasca se adecúan a lo que expone la Ley del Sistema Nacional de Protección Civil del año 2015.

“La declaración de zona catastrófica de Madrid no tendría que ser un problema para un Gobierno manirroto, porque para otras cuestiones gastan enloquecidamente”, ha lamentado la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, en una entrevista en esRadio.

La líder popular ha insistido en que es necesario seguir presionando para conseguir que se active este procedimiento que podría beneficiar a otros de los municipios de la región si demuestran que el temporal ha provocado daños en bienes públicos o privados. “Hay que seguir insistiendo, no es ningún capricho”, ha subrayado Ayuso.

El Gobierno de Pedro Sánchez estudia dar marcha atrás

Las críticas de los populares parecen haber surtido algún efecto en el Gobierno de Pedro Sánchez que ha matizado su respuesta en menos de 24 horas. El ministro de Transportes, José Luis Ábalos, sí que ha abierto la puerta a esta declaración pero ha advertido que es necesario realizar una “peritación” para determinar el alcance de los daños.

Una vez amaine el temporal y podamos hacer una evaluación de los daños será el momento para poder plantear una cuestión de este tipo”, ha expresado en una entrevista en Televisión Española.

Sus declaraciones suavizan el tono que utilizó el día anterior el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, que descartó la posibilidad de aprobar la declaración de zona de emergencia porque no considera que se cumplan los requisitos.

“Al momento actual y sin hacer una previsión más en profundidad, lo que entendemos es que estamos en una situación distinta sin unos daños importantes a bienes públicos y privados, sino una situación de emergencia”, justificó Marlaska.

La ausencia de Sánchez ya ha generado enfrentamientos políticos

No es el único tema político en el que han encallado el Partido Socialista y el Partido Popular a raíz de la emergencia meteorológica que ha desencadenado la borrasca Filomena. La formación de la oposición ha reprochado las ausencias del presidente del Gobierno Pedro Sánchez que todavía no ha comparecido ante los medios para dar cuenta de la situación.

El secretario general del PP, Teodoro García Egea, afeó la falta de implicación del presidente, acusándole de estar pasando una “noche de mantita y peli”, en lugar de trabajando por “reestablecer la normalidad”.

Ábalos ya salió en defensa de su compañero de partido para afirmar que estaba detrás de todas las decisiones que se han tomado en las últimas 48 horas y hoy ha dejado un nuevo recado para el líder de los populares, Pablo Casado, que ayer participó pala en mano en las labores ciudadanas para despejar la nieve en Madrid.

El señor Casado puede coger una pala, otros hicieron muñecos de nieve o se tiraron bolas. Cada uno disfrutó de la nieve como quisto pero nosotros estábamos tratando que fuera más efectivo y con menos actos de cara a la galería que tiene poca contribución”, ha criticado el ministro de Transportes.