La presión de Caixabank y Bankia empuja Unicaja y Liberbank a la fusión

Las dos bancos comunican a la CNMV sus negociaciones y se disparan en bolsa

La fusión entre Caixabank y Bankia ha alterado por completo el mapa bancario español. La creación del que será el primer banco del país ha lanzado al resto de sus competidores a buscar alianzas en el mercado para ser más competitivos. Unicaja y Liberbank han decidido retomar las negociaciones para tratar de unir sus fuerzas.

Las dos entidades han comunicado este lunes a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) que han iniciado “contactos preliminares” para negociar una futura fusión. Un primer paso en una carrera de fondo para unificarse bajo una única marca.

Se trata del segundo intento que los dos bancos llevan a cabo para fusionarse. Las conversaciones se rompieron a mediados de 2019, después de cinco meses de negociaciones que finalmente no llegaron a buen puerto.

Liberbank y Unicaja se disparan en bolsa por la fusión

La publicación de las conversaciones ha disparado los valores en bolsa de las dos entidades bancarias. El precio de las acciones de Liberbank se ha incrementado un 15,09% mientras que el de Unicaja ha aumentado un 12,8% en las últimas horas. 

El movimiento responde a un baile de fusiones que está en el aire en toda España, para dar respuesta a los problemas económicos derivados de la pandemia del coronavirus. Una medida propuesta incluso por el Banco Central Europeo (BCE) que ha invitado a las entidades a unirse para hacer frente a las dificultades de rentabilidad.

Unicaja y Liberbank ocupan actualmente la séptima y la octava posición en la lista de los bancos con mayor número de activos de España. Un lugar que quedaría reforzado si definitivamente unen sus servicios.

Unicaja y Liberbank son el resultado de otras fusiones

Si finalmente se materializa la fusión, el número de grandes bancos que opera en España se reducirá todavía más. En apenas una década han desaparecido cerca de 50 entidades como resultado de los procesos de absorción que han terminado con las antiguas cajas de ahorro.

Los dos bancos son ya el resultado de una concatenación de fusiones y absorciones que han dado lugar en los últimos años a su actual seña de identidad. Unicaja conservó su marca original, pero adquirió los activos de Caja Duero, Caja España y Caja Jaén.

Mientras que Liberbank se constituyó oficialmente en 2011 gracias a la unión de Cajastur, Caja de Extremadura, Caja Castilla-La Mancha y Caja Cantabria que desaparecieron.

Comisiones Obreras alerta de las consecuencias de la fusión

Sindicatos como Comisiones Obreras ya han advertido que vigilarán el transcurso de la operación para garantizar que una futura fusión no desencadena un aluvión de despidos en las entidades.

“Nos preocupa enormemente”, ha alertado la secretaria general de CC.OO. en Andalucía, Nuria López, que ha reclamado a la Junta de Andalucía que esté vigilante para controlar el proceso de absorción.

No quiere que provoque un impacto en el empleo como el que tendrá la inminente fusión entre Caixabank y Bankia. El mayor banco de España gastará 1.100 millones de euros en el plan de reestructuración de las oficinas que puede dejar en la calle a cerca de 5.000 empleados.