Podemos da por hecho el ‘jaque mate’ a Ciudadanos con Bildu en los Presupuestos

Fuentes de Moncloa aseguran a ED que el Gobierno no tiene intención de retirar la enmienda del castellano pactada con ERC para favorecer a Cs

Unidas Podemos da por hecho que Ciudadanos no estará en la foto final de aprobación de los Presupuestos Generales del Estado (PGE).

Desde la dirección del partido explican a Economía Digital que Pablo Iglesias ha intensificado los contactos con ERC y Bildu estas últimas semanas “para forzar el acuerdo” y conseguir unas cuentas “hacia la izquierda”.

Estas reuniones han dado sus frutos con la formación abertzale, que este miércoles y a través de su portavoz, Arnaldo Otegi, han dado luz verde al anteproyecto. La reacción de Iglesias no se ha hecho esperar diciendo que se integrará en la “dirección de Estado”. 

El líder de Podemos está plenamente convencido de la continuidad del Gobierno de coalición a través del apoyo del llamado bloque de investidura, a pesar de que independentistas todavía no han dado el ‘sí’ definitivo a las cuentas.

Sin embargo, en Podemos dan por hecho el acuerdo y aseguran, por el contrario, que la formación de Inés Arrimadas no va a firmar sin haber atendido a sus reclamaciones. 

Ciudadanos solicitó esta semana al Gobierno por escrito su compromiso de no celebrar ningún referéndum independentistas ni dar alas para ello. Sin embargo, el Ejecutivo todavía no se ha pronunciado al respecto. “Todo es discutible y negociable”, zanjó la ministra portavoz, María Jesús Montero, en rueda de prensa tras el Consejo de Ministros. 

La ministra de Hacienda y portavoz del Ejecutivo, María Jesús Montero, interviene en el Pleno del Congreso que debate este miércoles el proyecto de ley de presupuestos generales del Estado para 2021 que defiende la ministra de Hacienda, María Jesús Monter

Meses de trabajo 

El vicepresidente segundo ha trabajado en los últimos meses para conseguir que el Gobierno hiciera concesiones a estas fuerzas a fin de asegurar su respaldo al proyecto de cuentas públicas, que este jueves superará su primera prueba de fuego en el Congreso y comenzará su tramitación parlamentaria.

Lo que algunos llaman “acuerdos complementarios” son nada más y nada menos que beneficios partidistas que algunos socios exigen a lo largo de la legislatura, pero no pueden figurar como tales en los Presupuestos.

Están relacionados, por ejemplo, con la eliminación del castellano como lengua vehicular del Estado y el acercamiento de presos de ETA a las cárceles del País Vasco. Ambas premisas se han cumplido para los soberanistas.

Entre estas premisas también estaría la modificación de los delitos de sedición y rebelión. Tal y como publicó Economía Digital, el vicepresidente está presionando al ministro de Justicia, Juan Carlos Campo, para acelerar los trabajos y tener el Código Penal reformado, o al menos esta medida, antes de que finalice el año y de cara a las próximas elecciones catalanas, el 14 de febrero. 

Por el momento, el Gobierno no tiene intención alguna de retirar la enmienda pactada con ERC para favorecer un acuerdo con Cs. Fuentes gubernamentales aseguran a Economía Digital que “si está Cs mucho mejor, pero si no está, habrá otras iniciativas en las que estará”.

Pablo Iglesias y Gabriel Rufián en una imagen en el Congreso

A Iglesias le salen las cuentas 

Con el apoyo de ERC y Bildu el Gobierno se aseguraría 18 votos, que sumados a sus 155 sitúan las posibilidades de sacar adelante los Presupuestos al borde de la mayoría absoluta. A esta cifra hay que sumar los dos votos de Más País, los seis del PNV y uno del BNG, según los cálculos de Podemos.

Otegi dijo que se “ha avanzado lo suficiente” como para poder decir que Bildu está “en disposición de votar favorablemente si las cosas no se tuercen de aquí en adelante a que se vote. “Soy optimista, no creo que se tuerzan”, sentenció.

El coordinador de Bildu deja la decisión final en manos de su militancia y justifica la luz verde a la tramitación de los Presupuestos con “se juega la relación política con el Estado para los próximos años” y con que Bildu observa “receptividad” en el Gobierno a su petición principal, que es “blindar los derechos de la gente”.

El líder del PP, Pablo Casado, durante su intervención en la segunda sesión del debate de moción de censura presentada por Vox / EFE

La oposición recalca el “sello de ETA”

Por su parte, el líder del PP, Pablo Casado, pidió este miércoles al Gobierno que desvele las condiciones del pacto con Bildu a cambio de aprobar las cuentas.

“Señora Montero, decir que estos son Presupuestos de país cuando traen el sello de Bildu y de ERC, y el partido más radical que forma parte de un Gobierno de la Unión Europea como Podemos, creo que no es la mejor definición”, dijo el líder popular desde la tribuna del Congreso. 

El líder de Vox, Santiago Abascal, consideró que los Presupuestos tendrán el “sello de ETA”, después de publicar el anagrama de la banda terrorista en su cuenta de Twitter junto al texto “el sello de los presupuestos de Sánchez e Iglesias”.

Mientras que su compañero, el portavoz Iván Espinosa de los Monteros se preguntó cómo es posible que el PSOE tienda la mano para negociar con la rama política de quien asesinó, dijo, “a muchos militantes” socialistas.

Desde Podemos aseguran que mantendrán la tensión hasta el final. “Hasta que no los veamos cerrados no vamos a cantar victoria”, insisten, aunque consideran, a la vez, que ya ven fuera de la ecuación al partido de Inés Arrimadas.

Ahora, sentencian los de Iglesias, “habrá que hacer equilibrios” para mantener a Bildu, afianzar a ERC y no incomodar al PNV, que observa de reojo todas las atenciones dedicadas a los abertzales y podrían subir su apuesta para dar su ‘sí’ a las cuentas públicas.