Sánchez anuncia que los indultos se aprobarán el martes y ERC los rechaza

Aragonès afirma que los indultos "no dan la cobertura ni son la solución a la causa general contra el independentismo"

El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, pronuncia un discurso durante la inauguración del IV Congreso Iberoamericano CEAPI (Consejo Empresarial Alianza por Iberoamérica), este lunes, en Madrid. EFE/Mariscal

El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, advierte al Tribunal de Cuentas que su resolución podría ser recurrida. Foto: EFE/Mariscal

Pedro Sánchez ha confirmado en Barcelona que el Consejo de Ministros aprobará este martes los indultos a los presos del procés. En el teatro del Liceu, el presidente ha hecho público el anuncio en estos términos: “Mañana, pensando en el espíritu de concordia, propondré al Consejo de Ministros el indulto de los 9 condenados del procés”. La respuesta posterior de ERC ha sido de rechazo absoluto.

El discurso del presidente fue interrumpido por gritos en contra de los indultos. Un miembro de Arran –juventudes de la CUP– ha interrumpido a Sánchez al grito de “la solución al conflicto es la independencia”. Los allí presentes han respondido con gritos de “fuera, fuera”, mientras que el presidente salió del paso asegurando que estamos en “el teatro de la palabra” todas las opiniones son “bienvenidas”.

La Comisión General de Subsecretarios se reunirá este lunes para dar luz verde a la medida de gracia la víspera de que se lleven al Consejo de Ministros. “Los expedientes ya están armados”, confirman a ED fuentes gubernamentales.

Los expedientes individualizados argumentan los motivos y sobre qué penas de los nueve líderes condenados -los otros tres ya no están en prisión- se aplicará la medida de gracia, que no puede ser total al haberse posicionado en contra el Tribunal Supremo y ser contrario a la Carta Magna.

“Sumamos simbólicamente a muchas personas”

Sánchez ha justificado la medida de gracia apelando a la concordia: “Sacamos de la cárcel a 9 personas, pero sumamos simbólicamente a miles de personas”. El presidente del Gobierno ha insistido en que nadie quiere que cambien su ideología, pero que asuman que “no hay caminos fuera de la ley”: “El coste social de mantener la situación a nuestro juicio es alta”.

“Estamos donde estamos, con poco en nuestro haber y mucho en nuestro debe. Podríamos volver a los reproches, recrearnos en los problemas, en las causas, o buscar más culpables”, dice Sánchez.

En cuanto a la legalidad de los indultos, Sánchez ha recordado que es una figura jurídica de excepcionalidad regulada por la Constitución Española y presente en el ordenamiento jurídico español desde 1870. “Es una figura necesaria: ni cuestiona, ni revoca la sentencia firme. Se trata de otro plan, ya no el judicial”.

Además, ha ligado esta nueva etapa política con el espíritu de la Transición: “La Constitución fue una expresión de concordia. Así es como nació, como la Constitución de la concordia. No fue un frío contrato, fue una amistad civil”: “Fue capaz de reconciliar a bandos enfrentados durante la Guerra Civil”.

Sánchez exige a los detractores que reconozcan la “plena legalidad” de los indultos

El presidente también ha lanzado un mensaje contra los que rechazan los indultos a los presos por sedición: “Estamos en disposición de pedir a todos a los que comparten la medida que reconozcan al menos su plena legalidad y su absoluta constitucionalidad”.

“No se trata de anticipar las consecuencias, se trata de ofrecer una ruta abierta por donde caminar, donde podamos avanzar todos juntos. Es dar un paso a un nuevo proyecto de país. Todos contemplamos el horizonte en el marco europeo. Si ha habido un momento propicio, precisamente es este”.

El presidente ha asegurado que “quienes los apoyan no van a mover sus ideales”, puesto que el propósito del indulto no es este: “No esperamos que quienes defienden la independencia los abandonen porque tampoco vamos a dejar a los nuestros. Solo pedimos que nos atendamos a la lealtad institucional”.

Aragonès responde: “Los indultos no son la solución”

La respuesta política del independentismo no ha tardado en llegar. El presidente de la Generalitat, Pere Aragonès, ha asegurado que el anuncio de Pedro Sánchez de aprobar el martes los indultos a los presos del 1-O es una “solución parcial e incompleta” .

“Los indultos no dan la cobertura ni son la solución a la causa general contra el independentismo, que va más allá de los 9 presos políticos. Nuestra propuesta, la del Govern y la que genera más consenso en Cataluña para superar esta situación, es la amnistía” y buscar una solución al conflicto catalán, ha destacado desde Amposta (Tarragona).

Para Aragonès, con la decisión de Sánchez de indultar a los presos independentistas se enmienda y corrige una sentencia del Tribunal Supremo “injusta” porque, a su juicio, defender que los catalanes puedan decidir su futuro nunca puede ser delito.

Organizar un referéndum nunca puede ser delito. Defender la libertad del país de forma democrática, cívica y pacífica no puede ser delito. Pese a esto, el Supremo ha encabezado una causa general contra el independentismo que va más allá y que afecta a miles de personas”, ha sostenido.

Por ello, ha reiterado que desde el Govern seguirán defendiendo que la solución al conflicto pasa por resolverlo “de forma democrática” a través de la amnistía y de ejercer el derecho a la autodeterminación.

Abucheos y gritos en la calle

La oposición del independentismo al plan de Sánchez quedó patente antes del inicio de la conferencia del presidente. La ANC y la CUP concentraron a un millar de personas frente al Teatro del Liceu para protestar contra el acto “propagandístico” del del Gobierno.

Los concentrados abuchearon a algunas de las personalidades que acudieron al acto, entre silbidos y gritos de “botifler”.

Las inmediaciones del recinto contaron con un fuerte dispositivo policial, que blindó la entrada de los invitados al acto. Sánchez quiso contar con una nutrida representación social, económica y política. No han podido evitar que se colara el espontáneo antisistema, que ha boicoteado el inicio del acto con una estelada roja a gritos de “Visca la Terra” (Viva la Tierra, en castellano).

Desembarco del PSC y ausencia del Govern

Entre los asistentes, estaba el líder del PSC y jefe de la Oposición, Salvador Illa, y otros destacados líderes socialistas, como la portavoz Alicia Romero o el secretario primero de la Mesa del Parlament Ferran Pedret. Además, había personalidades de peso de los Comuns, como la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau.

El acto contó con una nutrida representación empresarial y económica. Estaba presente el Delegado Especial para la Zona Franca, Pere Navarro; así como el presidente de Pimec, Antoni Cañete; y el de la Fira de Barcelona, Pau Relat. También, asistió el presidente de Societat Civil Catalana, Fernando Sánchez Costa.

Varios miembros del Govern y del Parlament estaban invitados a la cita, pero declinaron la invitación. El vicepresidente y conseller de Polítiques Digitals, Jordi Puigneró, rechazó vía Twitter su asistencia al acto entre acusaciones de “propaganda” al Gobierno de España con la medida de gracias que dejará en libertad a Jordi Sànchez, Jordi Turull, Josep Rull y Joaquim Forn.

Tampoco ha aceptado su asistencia la presidenta del Parlament, Laura Borràs, que aseguró que el “verdadero reencuentro” era el que debía darse entre los Gobiernos de España y de Cataluña. Aragonès tampoco estará presente, al considerar incompatible la estrategia de diálogo con la “represión” del Estado contra líderes independentistas.

El Consejo de Ministros aprobará las medidas de gracia este mismo martes. Los nueve condenados por sedición -Oriol Junqueras, Jordi Sánchez, Jordi Cuixart, Josep Rull, Jordi Turull, Joaquim Forn, Raül Romeva, Carme Forcadell y Dolors Bassa– saldrán en libertad tras su encarcelamiento en otoño de 2017.

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