Más allá de la vacuna: así buscan las grandes farmacéuticas el fármaco que cura la covid

Multinacionales como GSK y Gilead mantienen su hoja de ruta para investigar nuevos tratamientos contra la Covid-19 que ayuden a los pacientes

El inminente lanzamiento de una vacuna contra el coronavirus ha arrinconado a las grandes farmacéuticas internacionales que investigan desde hace meses tratamientos eficaces contra la enfermedad. Sin embargo, los avances en los ensayos clínicos del antígeno no les impedirán continuar con su misión de desarrollar fármacos para combatir la enfermedad en las personas que ya han desarrollado los síntomas. 

Compañías como Pfizer, Moderna o Astrazeneca están a un paso de obtener luz verde para comercializar sus prototipos de la vacuna contra la Covid-19. Sus pruebas con decenas de miles de humanos han demostrado una alta eficacia, mientras los reguladores sanitarios de todas las grandes potencias ya analizan los datos para dar su visto bueno al suministro masivo. 

La acelerada carrera internacional de la vacuna ha salpicado de lleno al resto de las compañías farmacéuticas que habían optado por investigar medicamentos para reducir los síntomas del coronavirus. Solo en la Unión Europea hay 42 medicamentos que están siendo controlados por la Agencia Europea del Medicamento.

Grandes empresas como GSK o Gilead han optado por no tirar la toalla y continuar trabajando para seguir ofreciendo medicamentos, paralelamente a la inmunización de la población. Un factor imprescindible si tenemos en cuenta que la vacuna no estará disponible en los primeros meses del 2021 salvo para un porcentaje limitado de los habitantes del mundo.

Los creadores del cóctel de anticuerpos de Trump mantienen su hoja de ruta

“Vemos una clara necesidad de disponer también de terapias para combatir la pandemia. En particular, para ayudar a aquellos pacientes que tienen síntomas de Covid-19 más graves y requieren hospitalización”, han defendido fuentes de GSK a Redacción Médica.

La multinacional británica es la responsable de algunos estudios sobre tratamientos del coronavirus más avanzados del panorama internacional. Una de sus líneas de investigación se centra en el uso de anticuerpos monoclonales para reducir los síntomas de la enfermedad. Un fármaco experimental que ya probó el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, cuando se contagió.

GSK mantiene que este tipo de investigaciones sobre tratamientos seguirán siendo imprescindibles en el futuro, ante la necesidad de la comunidad científica de recabar más datos todavía sobre la vacuna, como su efectividad en diferentes grupos de edad o la duración de la inmunidad que producen.

Los ideólogos del remdesivir también continúan con sus investigaciones

En la misma línea, Gilead mantiene su propósito de continuar con sus planes de desarrollo de fármacos que ayuden a proteger a las personas que ya han contraído la Covid-19 y necesitan asistencia sanitaria. “Como ocurre con otras enfermedades, vacunas y tratamientos deberán convivir juntas en el futuro”, han expresado.

La firma estadounidense también ha creado importantes medicamentos desde que se inició la crisis sanitaria del coronavirus. Su fármaco antiviral Veklury, conocido popularmente como remdesivir, es uno de sus grandes logros. Es uno de los tratamientos que ha sido testado con éxito por organismos como la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA). Sin embargo, la Organización Mundial para la Salud (OMS) lo ha descartado después de meses de uso generalizado en todo el mundo. 

La compañía insiste en que en los próximos meses “se necesitarán tratamientos que hayan probado su eficacia y seguridad y sigan ayudando a reducir la estancia hospitalaria de los pacientes en los centros sanitarios”.