“Zonas verdes” libres de virus, la propuesta para salvar el turismo

Un estudio de Esade propone que las regiones seguras de la UE reciban una distinción que los ciudadanos puedan moverse entre ellas sin miedo a la enfermedad

Nuevas propuestas para salvar el turismo en la Unión Europea tras la pandemia de coronavirus. El estudio de Esade Reconectar “zonas verdes” europeas: una propuesta para salvar el turismo propone que las distintas regiones de cada país comunitario reciban una distinción de seguridad sanitaria que permitiría a la ciudadanía moverse entre estas zonas con el objetivo de fomentar el turismo entre áreas seguras. 

Si una persona vive en Baviera (Alemania) y este land alemán se considerase una zona segura de coronavirus y la provincia de Valencia también tuviera esta distinción, se permitiría hacer turismo a las personas que vivieran entre estas regiones. En cambio, si una de estas personas quisiera viajar a Barcelona pero esta provincia tuviera una “etiqueta roja”, no podría hacerlo. 

Modelo sobre cómo funcionarían las etiquetas verdes que permitirían a los ciudadanos viajar entre zonas seguras

“La cuestión más urgente que deben abordar ahora los países europeos es cómo definir la mejor estrategia para poner fin a las medidas de confinamiento del Covid19. Francia, Italia y España ya han anunciado su planteamiento de desescalada progresiva y asimétrica, en virtud del cual las políticas que se adopten podrán variar entre territorios, en función de la incidencia del Covid-19″, explica el texto. 

El estudio sobre zonificación propone una estrategia a tres niveles de acción a los gobiernos de la UE: dividir cada país en áreas geográficas como regiones, provincias o departamentos, etiquetar cada una de estas zonas como verdes o rojas en función de si el virus está controlado o no en ellas –para lo que las etiquetas verdes tienen que ser de forma uniforme en todos los países, fiables y seguras–. Una vez conseguido, que el turismo y los viajes no-esenciales se permitan entre estos territorios. 

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“Al diferenciar entre zonas rojas y verdes, se minimizaría la propagación del virus por todo el territorio, puesto que se limitarían los desplazamientos de entrada y salida de las zonas rojas a los estrictamente necesarios –por ejemplo, de trabajadores de sectores críticos– y se implementarían controles rutinarios estrictos”, defiende el estudio.

El texto recoge que para que pueda funcionar, las etiquetas verdes UE tienen que ser “estrictas” e uniformes, ya que el resurgimiento del virus dentro de la red certificada de zonas verdes tendría consecuencias perjudiciales. Tambén se propone que se pueda adaptar en función de las necesidades regionales específicas: “Podría ser útil introducir la “etiqueta ámbar” en aquellas zonas en que el virus está más controlado, pero todavía no tienen permiso para unirse a la red certificada de zonas verdes”. 

Socorrer al sur

La propuesta recuerda que el turismo es una actividad económica esencial en los países del sur, puesto que los viajes turísticos intracomunitarios de entrada entre junio y octubre representan el 65% del flujo anual en España, el 60% en Italia, el 78% en Grecia y el 79% en Croacia según Eurostat (2019).

A nivel anual, el turismo representa el 11 % del empleo y el 14 % del PIB en España, el 13 % del empleo y el 12 % del PIB en Italia, el 26 % del empleo y el 25-30 % del PIB en Grecia, y el 13 % del empleo y más del 20 % del PIB en Croacia: “Permitir el turismo paneuropeo en los meses de verano es, probablemente, el factor determinante más importante para la supervivencia económica de varios países europeos”. 

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