El CNI busca reclutar nuevos agentes de campo para reforzar sus capacidades
Se busca, entre otros, personas con bachillerato, carné de conducir clase B y buenas habilidades para relacionarse con desconocidos
Imagen del CNI en un montaje generado por IA
El Centro Nacional de Inteligencia ha publicado nuevas vacantes en su web oficial, entre ellas el perfil Técnico HUMINT —agente especializado en obtención de información a través de fuentes humanas— para el que no se exige titulación universitaria.
En el contexto del mayor ciclo de rearme europeo desde la Guerra Fría, el espionaje de calle vive un renacimiento: la inteligencia humana nunca fue sustituida del todo por los algoritmos, y en tiempos de guerra híbrida, vuelve a ser el recurso más escaso y más valioso.
El Centro Nacional de Inteligencia, la agencia de espionaje española conocida en el argot del sector como La Casa, no busca solo ingenieros informáticos, criptógrafos ni analistas de datos satelitales.
También busca personas con bachillerato, carné de conducir clase B y buenas habilidades para relacionarse con desconocidos.
El CNI ha publicado en su web oficial varias ofertas de empleo entre las que destaca la de Técnico HUMINT —Human Intelligence, inteligencia de fuentes humanas—, cuyas funciones son la obtención de información o colaboración a través de la relación con fuentes humanas con el fin de contribuir a los objetivos informativos del Centro.
Un perfil que, leído en el momento geopolítico actual —guerra en Irán, rearme europeo, espionaje híbrido ruso activo en suelo español— adquiere una dimensión que va mucho más allá de una convocatoria de empleo público.
Las ofertas están disponibles en cni.es, la web oficial del organismo, donde cualquier ciudadano puede consultar las vacantes y enviar su candidatura.
CNI: diversidad de perfiles
La diversidad de perfiles buscados es llamativa: junto a los puestos de inteligencia aparecen vacantes en idiomas, seguridad, sanidad, recursos humanos, recursos jurídicos, infraestructura e incluso mantenimiento.
El CNI necesita, además de espías, cocineros, fontaneros, conductores y técnicos de imprenta. La agencia de inteligencia es, al fin y al cabo, una institución que tiene que sostenerse logísticamente, y cuyas instalaciones —clasificadas, inaccesibles para el público— requieren de los mismos servicios que cualquier organización de su tamaño.
La novedad que ha captado la atención de los medios esta semana es la apertura de las vacantes en el área de inteligencia, y muy especialmente el perfil HUMINT, que por primera vez en mucho tiempo se ofrece de forma completamente pública y con unos requisitos de acceso que ponen al alcance de un abanico muy amplio de candidatos la posibilidad de trabajar en lo que coloquialmente se conoce como espionaje de calle.
El dato de que todos los datos proporcionados a través del sistema de solicitud serán tratados como información clasificada añade el único toque de misterio institucional a un proceso que, en lo demás, se parece más a una convocatoria de empleo convencional de lo que la cultura popular asocia con el mundo de los servicios de inteligencia.