Fotografía: BMW Group

Carga de coches eléctricos: 100 kilómetros de autonomía tres minutos

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BMW y Porsche anuncian un 'supercargador' para coches eléctricos capaz de cargar el 80 por ciento de la batería en 15 minutos

Madrid, 18 de diciembre de 2018 (08:20 CET)

Desarrollado en colaboración con Siemens y otras compañías que participan en el proyecto Fast Charge, auspiciado por el Ministerio de Transportes e Infraestructuras Digitales alemán, BMW y Porsche han demostrado el funcionamiento de un prototipo de cargador para coches eléctricos de 450 kW de potencia. El nuevo cargador es capaz de suministrar 100 kilómetros de autonomía a los coches eléctricos en menos de tres minutos, o el 80 por ciento de la carga (desde el 10 por ciento) en 15 minutos.

En comparación los 'supercargadores' de Tesla reponen el 80 por ciento de la capacidad de la batería en aproximadamente media hora.

BMW y Porsche (a través de Volkswagen) junto con otros fabricantes como Daimler y Ford, junto con la petrolera Shell, forman parte de Ionity, un consorcio que aspira a desplegar antes de 2020 medio millar de cargadores CCS (Combined Charging Standard) de alta potencia en diversos países europeos.

El tiempo de carga, uno de los grandes desafíos del coche eléctrico

Más allá de la densidad (o falta de densidad) de las infraestructuras para cargar las baterías de los coches eléctricos, el tiempo de recarga es uno de los grandes obstáculos percibidos por los consumidores para la adopción del coche eléctrico.

El coche eléctrico todavía sale perdiendo en la inevitable comparación del tiempo que requiere repostar un depósito de combustible (tres o cuatro minutos para 800 kilómetros de autonomía) y el tiempo necesario para cargar un vehículo eléctrico (una media hora para 300 kilómetros.)

En el caso de los coches eléctricos, además, utilizar la carga rápida —con cargadores de alta potencia— limita la cantidad de veces consecutivas que puede aplicar este método de carga rápida a lo largo de un viaje, por ejemplo, debido al estrés al que somete a la batería, que puede resultar en un aumento de la temperatura. Al aumentar la temperatura de la batería el sistema de carga limita la potencia para preservar la batería y reducir el riesgo de sobrecalentamiento, lo que prolonga el tiempo de carga. 

Los límites técnicos y físicos

Precisamente el sistema utiliza un nuevo sistema de refrigeración que durante la carga mantiene controlada la temperatura de la batería del vehículo, e incluso los cables.

Según BMW, "el tiempo de carga de los vehículos eléctricos depende principalmente de la corriente y de la tensión: cuanto mayor sea la tensión y el amperaje, más rápido se carga la batería. Sin embargo en la práctica estos factores no se pueden aumentar a voluntad. Es por ello que el proyecto Fast Charge se centra en el estudio de los límites técnicos y físicos de todos los componentes y sistemas implicados en la carga, tanto en el vehículo como en la infraestructura."

El nuevo cargador utiliza una tensión de 900 voltios y un amperaje de 500 amperios, lo que supone "grandes exigencias para todos los componentes implicados."

De hecho, para demostrar la capacidad del supercargador, BMW tuvo que modificar un BMW i3 con una batería adecuada para soportar el cargador de 450 kW. Precisamente uno de los inconvenientes del nuevo cargador es que para que se pueda aprovechar su capacidad las baterías de los vehículos eléctricos deben ser capaces de aceptar esa potencia.

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