Fotografía: Brian Kostiuk - @BriKost en Unsplash
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Si China potencia su tecnología para no depender de países extranjeros aumentará la competencia y las compañías norteamericanas serán las más afectadas

Madrid, 13 de junio de 2019 (15:47 CET)

Algunas compañías ya han manifestado su preocupación porque el veto de EE UU a Huawei pone en riesgo sus cuentas y su capacidad para innovar. Incluso Google ha recurrido al comodín de la seguridad nacional para pedir que se levante el veto a Huawei.

Ahora es la agencia de rating S&P la que alerta de que a largo plazo el veto a Huawei probablemente fortalecerá tecnológicamente al país asiático en su búsqueda por la independencia de proveedores extranjeros, lo que perjudicará a EE UU.

Según recoge Zdnet, "esto aumentará la competencia en el sector tecnológico y reducirá potencialmente las perspectivas de crecimiento a largo plazo de las empresas tecnológicas estadounidenses", señala el informe de S&P.

Los fabricantes de procesadores norteamericanos serían los más afectados

S&P destaca que el 15% los ingresos de proveedores tecnológicos como Micron, Qorvo y Lumentum proceden de Huawei; el 10% en el caso de Qualcomm, que puede sufrir una disminución significativa de sus ingresos y a lo que hay que añadir los royalties que dejaría de recibir de Huawei por licencias para la tecnología 5G, unos 350 millones de dólares al trimestre.

En el escenario actual estas y otras empresas de semiconductores norteamericanas serán "las más afectadas" por el volumen de negocio que tienen con Huawei.

La marca China vendió, solo el año pasado, 350 millones de móviles, y tenía el propósito de convertirse en uno de los mayores fabricantes de ordenadores.

"Creemos que a corto plazo las consecuencias para las compañías de tecnología y telecomunicaciones son asumibles, pero a largo plazo las consecuencias podrían ser importantes", dice Mark Habib, analista de S&P Global Ratings.

S&P relativiza la ausencia de Huawei en 5G

Respecto al despliegue de las redes 5G los analistas de S&P se muestran más optimistas porque las compañías europeas y asiáticas están avanzando en su despliegue, como en el caso de Ericsson y Nokia, que en los últimos meses ha cerrado una decena más de acuerdos para desplegar redes 5G.

Mientras que en Europa el debate sigue abierto, en regiones que prescinden de Huawei, como EE UU o Australia, su ausencia no tendría un gran impacto desde el punto de vista de las calificaciones aunque "teóricamente el veto obligue a hacer una mayor inversión en equipos y conlleve retrasos en la implementación de 5G", debido a la ausencia de aplicaciones prácticas y de dispositivos 5G.

Por ahora se desconoce cuál será el desenlace del caso Huawei después de que EE UU otorgara una prórroga de tres meses, hasta el próximo 19 agosto y porque Huawei podría incluirse en un gran acuerdo comercial entre EE UU y China.

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