Fotografía: Alex Haney en Unsplash
stop

Fortnite es un videojuego y no una red social, pero muchas de sus virtudes son un soplo de aire fresco ante la oferta de Facebook, Twitter e Instagram

Barcelona, 14 de marzo de 2019 (19:43 CET)

Esta es la historia de cómo un videojuego se convirtió, involuntariamente, en todo lo que las redes sociales querían ser. Con más de 200 millones de usuarios en todo el mundo –al menos 8 millones conectados en cualquier momento del día– y un duración media de uso de 10 horas semanales, Fortnite está enseñando a los presuntos gurús de la web cómo sacar provecho de internet.

La lección de humildad no es baladí: mientras cada usuario representa ingresos anuales de 27 euros para Google, se estima que un jugador de Fornite da a Epic Games –la matriz del juego– en torno a 100 dólares al año. Para comparar, en Facebook el ingreso anual por usuario es de 19 dólares, en Twitter es de 8 dólares y en Snapchat de 3 dólares.

Fortnite probó que podía ser una máquina de imprimir dinero en poco tiempo: en 2018 Epic Games tuvo un beneficio de 3.000 millones de dólares. Y, aunque es posible que el videojuego sea una moda pasajera (ya tiene rival en 2019), su estrategia y su capacidad de crear nuevas herramientas de socialización en tiempos de poca confianza en las redes sociales marcarán el futuro.

Fast Company publica un comparativo muy interesante sobre todas las características que hacen a Fortnite una mejor red social que Facebook, Twitter, Instagram y Snapchat, aunque sus desarrolladores no querían crear una red social. Todo esto, siempre, bajo el entendido de que Fortnite es –antes de nada– un videojuego, pero sus lecciones no solo aplican a gamers.

Fortnite imparte clases magistrales a las redes sociales

El "battle royale" o "batalla real" es el género de videojuegos en el que se enmarca Fortnite: 100 jugadores a la vez llegan a una isla y la pelea dura hasta que sobreviva uno solo. Pero, paralelo a las batallas, el chat del videojuego es donde la socialización toma lugar: el diálogo (entre amigos o desconocidos) no es solo sobre el juego, sino sobre todo tipo de asuntos cotidianos.

Mientras la socialización que venden Facebook, Twitter e Instagram se limita a mirar el contenido, dar like y tal vez comentar algo, la socialización que ofrece Fortnite pone el aparato social en un segundo plano, recordando que hacer amigos o mantenerlos es más divertido cuando se hace algo más (dígase comer, salir de cañas, ir a un concierto). En Fortnite, lo social es complementario, no central.

El objetivo compartido de sobrevivir en la batalla real es una característica que quizá no se pueda embedar al concepto clásico de red social, pero muestra que es posible encontrar civismo en internet. Claro que en Fortnite hay trolls, pero no son el 38%, como cifran los usuarios estadounidenses de Facebook la cantidad de encuentros no deseados que tienen a diario al navegar la web.

“Fortnite es divertido. Las redes sociales dejaron de ser divertidas hace mucho tiempo.”

Finalmente, el detalle de la exclusividad. Cuesta recordar que Facebook nació como una red social dirigida a estudiantes de Harvard, porque internet ha evolucionado en los últimos años bajo el ideal de inclusividad y de dejar entrar a tantas personas como sea posible. Pero de pronto conviene revisar la naturaleza misma del ser humano, y los límites cuantitativos de un proyecto social.

¿Quizá la solución para las redes sociales del futuro es no intentar convencer a toda la humanidad de comunicarse en un mismo medio? No hay que olvidar que Fortnite es un videojuego, pero dado que su éxito llegó a máximos cuando la confianza en las redes sociales estaba en mínimos, quizá estemos en presencia de los andamios del Facebook del futuro.

"Fortnite es un mundo en constante cambio en el que se aprende y explora, no una interfaz estática y repetitiva", escribe Ryan Holmes para Fast Company. "Es un lugar para no peinarse en lugar de posar y proyectar, y es muy divertido. Las redes sociales dejaron de ser todo esto hace mucho tiempo y, para seguir siendo revelantes, pueden aprender de las lecciones de Fortnite", agregó.

Suscribir a boletines

Al suscribirte confirmas nuestra política de privacidad