El Volkswagen I.R. D ya está realizando pruebas en Colorado. Fotografía: Volkswagen

Volkswagen va a por el récord eléctrico en el ascenso a Pikes Peak

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Este domingo Volkswagen llevará a la mítica carrera de competición su coche eléctrico de altas prestaciones I.D. R

Madrid, 21 de junio de 2018 (13:08 CET)

El ascenso a Pikes Peak, en el estado de Colorado, consiste en ascender hasta la cima del monte, a 4.300 metros sobre el nivel del mar, a lo largo de casi 20 km con un desnivel medio del 7,2 por ciento y después de trazar 156 curvas.

El I.D. R Pikes Peak, que pilotará Romain Dumas, es un coche ligero, especialmente para ser un coche eléctrico: pesa unos 1100 kilos y ha sido desarrollado junto con Porsche expresamente para esta competición.

El domingo 24 de junio Volkswagen irá a por el récord de ascenso a Pikes Peak para un coche eléctrico

El objetivo de Volkswagen es "sencillo", al menos en teoría: superar el récord actual y demostrar la capacidad de sus tecnologías relacionadas con los vehíclos eléctricos. Habrá que esperar hasta el domingo para comprobar si es capaz de lograrlo.

Actualmente el récord en el ascenso a Pikes Peak con un coche eléctrico construido para la ocasión —como lo es el de Volkwagen— está en 8 minutos 57 segundos y 118 centésimas (8:57,118). El primer puesto absoluto lo tiene el piloto Sébastien Loeb desde 2013, cuando completó el ascenso en 8:13,88 pilotando el Peugeot 208 T16 Pikes Peak, con motor de gasolina.

 

Hace ahora un año Faraday Future terminó el ascenso con un tiempo de 11:25,083 centésimas, 23 segundos más rápido que el Tesla Model S (11:48.264). Sin embargo al no tratarse de un vehículo de producción el Tesla conserva el récord para un coche eléctrico de producción.

En esta competición los coches eléctricos tienen en teoría una ventaja sobre los coches con motor de combustión, y es que la altura no influye en su rendimiento.

El rendimiento de los coches eléctricos no se ve afectado ni por la altitud ni por las fuerzas laterales durante el ascenso

A 4.300 metros el aire contiene menos oxígeno, lo que en un coche de combustión —que quema gasolina y aire— supone una merma en el rendimiento.

Los coches con motor de gasolina también pueden verse afectados en el suministro de combustible por el desnivel del ascenso, que es de un 7,2 por ciento a lo largo del recorrido; y por el gran número de curvas cerradas que provocan fuerzas laterales que afectan al flujo del combustible y del aceite.

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