Microsoft utiliza su centro de datos submarino contra el Covid-19

Hace dos años la compañía sumergió un datacenter con 864 servidores para aprovechar la capacidad refrigerante del mar

En junio de 2018 Microsoft puso a prueba una idea destinada a incrementar la eficiencia y reducir el consumo eléctrico de los centros de datos: colocó un prototipo de centro de datos, del tamaño de una contenedor de carga, a 35 metros de profundad; sobre el lecho marino del mar de Escocia, cerca de las islas Orkney.

Ahora Microsoft ha anunciado que destinará los recursos de computación de ese centro de datos submarino para contribuir a la búsqueda de una vacuna contra el SARS-CoV-2, el coronavirus que causa la enfermedad Covid-19, y para diseñar medicamentos contra esta y otras enfermedades.

La potencia de cálculo de ordenadores y superordenadores para combatir el Covid-19 se utiliza para ejecutar simulaciones que permiten examinar cómo interactúan y reaccionan los virus a diferentes medicamentos y compuestos.

Centros de datos, superordenadores y ordenadores personales contra la Covid-19

En concreto los servidores de Microsoft situados bajo el mar de Escocia participarán en la iniciativa Folding@home, un proyecto de computación distribuida que escudriña el funcionamiento y la dinámica de las proteínas implicadas en enfermedades como el cáncer, la gripe, el párkinson y —por supuesto— la Covid-19.

Según explican desde Folding@home, “los virus utilizan las proteínas para suprimir nuestro sistema inmunológico y reproducirse, por lo que entender su funcionamiento es el paso previo para dar con moléculas que bloqueen su funcionamiento o eviten que se enganchen a las células sanas.”

Eso implica “procesar miles de millones de variaciones, algo que llevaría mucho tiempo utilizando un ordenador normal,” explicaban hace unos meses desde IBM, compañía que dedica tiempo de procesamiento de su superordenador Summit con el mismo objetivo.

El superordenador Summit de IBM utiliza simultáneamente casi 30.000 procesadores y requiere 15.000 litros de agua refrigerante por minuto.

La refrigeración es clave para que los ordenadores sean eficientes

La refrigeración de los servidores supone el principal coste energético y medioambiental de un datacenter. Los procesadores modernos y eficientes han reduciendo progresivamente su consumo eléctrico a la vez que han incrementado su potencia.

Pero para que esos procesadores sean eficiente es necesario mantenerlos refrigerados con circuitos de agua fría y aire acondicionado.

Esto supone un importante consumo energético e incrementa la huella de carbono, las emisiones de CO2 asociadas a su funcionamiento. Esto es precisamente el problema que trata de resolver el proyecto Natick de Microsoft.

Además el prototipo de centro de datos submarino de Microsoft utiliza únicamente energía de origen renovable, procedente de los parques eólicos marinos localizados en el mar del Norte y en tierra próxima a la costa.