Las cascadas más espectaculares de Asturias para refrescar el verano

Para descansar de la playa, para estirar las piernas y para sumergirse en la naturaleza, estas son las cascadas más impresionantes de Asturias

Cascadas de Oneta, en Asturias. Foto: Juan de Tury | Turismo de Asturias.

Paisajes verdes, montañas, bosques… y agua. En la costa y en el interior, ya sean arroyos o ríos, lagos, fuentes o el mar, el agua es elemento omnipresente en Asturias, lo que hace del destino un refrescante paraíso. Y también el agua, en forma de impactantes cascadas, es protagonista de estas rutas, que ofrecen paseos sombreados, naturaleza salvaje y el rumor del agua como compañeros.

Cascadas de Oneta

Sin duda, uno de los saltos de agua más impresionantes de Asturias son las Cascadas de Oneta, que encontramos en el concejo de Villayón, en el occidente asturiano.

Obtén tu dosis semanal de Tendenciashoy, el magazine cultural en tu correo

Auténtico monumento natural, no se trata de una, sino de tres cascadas escalonadas en pocos metros sobre el río Acebo, uno de los más indómitos del Principado.

Cascada Oneta. Foto: Juan de Tury | Turismo de Asturias.

La primera, de nombre La Firbia, es la más impresionante de las tres, con una caída de 15 metros de altura que estrella sus aguas sobre un circo de formaciones rocosas, dejando además una constante ráfaga de aire y agua pulverizada. Además, otras dos cascadas de menor altura pero igual de bonitas: la Ulloa y la Maseirua.

De fácil acceso desde la aldea de Oneta, la ruta, totalmente señalizada, tiene 1,5 km (ida y vuelta) que atraviesa prados y pequeños bosques. En el entorno de las cascadas crecen musgos, helechos, robles, abedules, castaños, fresnos y alisos.

La Cascada Salgueira

Como una escultura de agua y piedra se presenta la Cascada Salgueira, ubicada en Taramundi, de por sí uno de los paraísos de agua más hermosos de Asturias, enmarcado en la Reserva de la Biosfera del Río Eo, Oscos y Terras de Burón.

Su particular Ruta del Agua cuenta, claro, con una cascada a la altura, que se descubre en un recorrido circular que parte de la capital del concejo, pasa por el Museo de los Molinos y se adentra luego en el monte, para llegar a la Cascada Salgueira, una de las más bellas del occidente asturiano.

Cascada La Salgueira. Foto: Juanjo Arrojo | Turismo de Asturias.

De unos 15 km contando el desvío para ver la cascada, la ruta recorre también el pueblito de Os Esquíos y las aldeas de As Veigas y Os Teixois, con su atmósfera relajada y tranquila: 100% Asturias.

Cascada del Xiblu

En el entorno del Parque Natural de Las Ubiñas-La Mesa, en el concejo de Teverga, en el interior de Asturias, se encuentra la espectacular Cascada del Xiblu.

Hayas centenarias, líquenes y el rumor del río Fundill acompañan esta ruta de 8,4 km y baja dificultad que regala en la meta un impresionante triple salto de agua de casi 100 metros.

Cascada del Xiblu. Foto: Turismo de Asturias.

Desde al aparcamiento de la Braña La Puerca arranca el sendero que se adentra en el Hayedo de Montegrande, uno de los mejores conservados de Asturias y con árboles centenarios.

Tras observar cascadas de menor tamaño como la de Navalín, el recorrido culmina en la Cascada del Xiblu, un conjunto de tres saltos de agua encajonados entre rocas tapizadas de musgo, que suman cerca de 100 metros de caída. Su nombre proviene del sonido silbante que produce el viento al atravesar la garganta, una banda sonora que contribuye, junto a la bruma, a crear una postal de belleza salvaje.

Cascada de Guanga

Cuesta creer que a escasos 14 kilómetros de Oviedo podamos encontrar un tesoro natural como la Cascada de Guanga.

Cascada del guanga. Foto: Mampiris | Turismo de Asturias.

A buen recaudo en un valle, en el punto donde se une al río Trubia, el Guanga se despeña entre rocas dando lugar a una sucesión de cascadas, alguna de ellas doble, que se enmarca en el paisaje casi selvático que conforma la abundante y frondosa vegetación atlántica, con un bosque poblado de robles, castaños, abedules y helechos, entre otros.

Con algo más de desnivel que las anteriores, desde Perlavía tiene una distancia de 4,7 km -puede hacerse circular o lineal- y deja ver a lo largo del trazado antiguos molinos, lo que fue la aldea de Guanga, con vestigios de casas y hórreos.

Cascada del Guanga. Foto: Ignacio Teran | Turismo de Asturias.

Cascada del Cioyo

No menos espectacular es la Cascada del Cioyo, a la que conduce un recorrido tan corto como lleno de encanto. Así, bastan 1,4 km para completar el sendero que se inicia en Penzol, en el occidente asturiano, y concluye en la cascada tras atravesar un bosque de robles, castaños y avellanos.

Un entorno fresco y sombreado permite disfrutar de cada paso, mientras el murmullo del agua que acompaña todo el trayecto aumenta la expectativa a medida que nos acercamos al río.

Cascada del Cioyo. Foto: Alejandro Badia | Turismo de Asturias.

De poca dificultad, el premio final se desvela en forma de cascada donde el agua cae desde unos 20 metros de altura para formar una poza cristalina rodeada de una densa vegetación.

El ruido del agua al precipitarse y el juego de luces que se filtran entre los árboles crean un ambiente único y sobrecogedor que alimenta fácilmente la leyenda que cuenta que la cascada fue creada por una xana -hada asturiana- del bosque que, al ver que un joven arrastrado por la corriente durante una tormenta, creó la poza para evitar que el muchacho cayera al vacío.

Cascada del Tabayón del Mongayu

En el corazón del Parque Natural de Redes, una de las siete Reservas de la Biosfera de Asturias y muy cerca del pueblo de Tarna, en el concejo de Caso, se encuentra la Cascada del Tabayón del Mongayu.

Una ruta que parte del pueblo de Tarna y atraviesa un hermoso bosque de hayas conduce al pie de este gran salto de agua en medio de la montaña, con nada más y ni nada menos que 60 metros de altura.

Cascada del Tabayón del Mongallu. Foto: Juan de Tury | Turismo de Asturias.

Hasta llegar al objetivo, el paseo regala además una sucesión de bellos paisajes poblados por brezo blanco, hayas, abedules, acebos y algunos robles centenarios, siempre con la presencia del río Nalón, que nace muy cerca, en la fuente de La Nalona, 140 km antes de desembocar en el Cantábrico.

La Seimeira

Los paisajes de Los Oscos son testigos de la ruta que conduce a la cascada de La Seimeira, un salto de agua de unos 30 metros entre paisajes mágicos y un pueblo abandonado sobre el que sobrevuela la leyenda.

Partiendo del área recreativa de Pumares, entre Santalla y la aldea de Pumares, se sigue la senda que acompaña el curso del río Agüeira, caminando siempre entre paisajes salpicados de muros de musgo y bosques de ribera.

Cascada La Seimeira. Foto: Pablo López | Turismo de Asturias.

El pueblo abandonado de A Ancadeira y el valle del Desterrado, ponen las notas de historia y leyenda de la ruta de 8,7 km, que puede alargarse un poco más para visitar el pueblo de Busqueimado y descubrir la capilla de San Pedro y sus majestuosos tejos monumentales.

Comenta el artículo

Deja una respuesta

a.
Ahora en portada

Limpiezas Termy destaca la importancia de reforzar la limpieza durante el verano para preservar espacios más seguros, saludables y confortables

El aumento de las temperaturas y el mayor uso de numerosos espacios durante el verano hacen que la limpieza cobre una importancia especial. Limpiezas Termy destaca la necesidad de reforzar el mantenimiento en comunidades, oficinas, hoteles, garajes y otros entornos para garantizar espacios más higiénicos, seguros y confortables durante la temporada estival

Suscríbete

Obtén tu dosis semanal de Tendenciashoy, el magazine cultural en tu correo