La pirotecnia dispara el impacto económico: cada euro gastado suena como 20

La Comunidad Valenciana concentra el mismo porcentaje de empresas pirotécnicas que Cataluña y Andalucía juntas

Imagen de archivo de una mascletà de Fallas. Foto: EFE/Kai Försterling

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El impacto económico del sector de la pirotecnia en España es de 2.000 millones de euros y su actividad se extiende por el 80% de los municipios españoles, que realizan al menos un espectáculo al año. Pero es que, además, es una industria multiplicadora, porque con una facturación agregada de algo más de 115 millones -con las administraciones públicas como principal cliente- genera un impacto económico que supone 20 veces su tamaño.

Por otro lado, como era de esperar, la Comunidad Valenciana sobresale y acumula el 24% de las empresas del sector, por encima de Galicia (18%), en segunda posición, y acumulando por si sola lo mismo que la tercera, Cataluña (16%) y la cuarta, Andalucía (8%). Además, las Fallas son, con mucha diferencia, las fiestas con contenido pirotécnico con mayor impacto económico, 900 millones de euros.

Así lo constata el estudio hecho público este jueves por la Fundación Civismo, titulado Impacto económico del sector de la pirotecnia en España, y realizado en colaboración con la Asociación de Comerciantes de Fuegos Artificiales de España (Acfae) y la Asociación Española de la Pirotecnia (Aepiro). La presentación del estudio ha sido presidida por Santiago Ballester, presidente de la Junta Central Fallera.

El estudio pone de manifiesto que la industria pirotécnica genera un empleo directo de más de 1.000 puestos de trabajo fijos y 2.200 empleos en temporada alta. El impacto laboral indirecto e inducido del sector asciende a los 50.000 empleos, incluyendo el personal indirecto y los trabajadores de los establecimientos autorizados de venta al público.

Empresas pequeñas, impacto grande

A pesar de la importancia que tiene la actividad pirotécnica en nuestro país, las compañías del sector tienen un tamaño pequeño. Tal y como se observa en el siguiente gráfico, el 82% de las empresas tiene unas ventas inferiores a los 2 millones de euros, el 14% factura entre 2 y 10 millones de euros y el 4% lo hace entre 10 y 50 millones. Ninguna empresa del sector tiene una cifra de negocios superior a los 250 millones de euros.

En relación al tamaño según el número de empleados, el 64% de ellas cuenta con menos de 10 trabajadores, el 32% tiene entre 10 y 49 empleados y el 4% entre 50 y 249. Ninguna empresa del sector tiene más de 250 trabajadores.

En base a estos datos se puede afirmar que todas las empresas del sector son pymes y la gran mayoría de ellas, microempresas. Concretamente, estas últimas son el 82% según su facturación (menos de 2 millones de euros) y el 64% según sus empleados (menos de 10 trabajadores).

A nivel regional, las empresas del sector de la pirotecnia están presentes en 12 de las 17 comunidades autónomas, siendo la Comunidad Valenciana la que cuenta con un mayor número de empresas dedicadas a esta actividad (24%), seguida de Galicia (18%) y Cataluña (16%).

La contratación de espectáculos se extiende, sin embargo, por todo el territorio nacional, abarcando todas las comunidades autónomas y una buena parte de los municipios, independientemente de su tamaño o ubicación. Anualmente se realizan entre 6.500 y 7.000 espectáculos, lo que equivale a que más del 80% de los municipios españoles realiza al menos un espectáculo al año.

Según los datos del sector, el 60% de estos eventos los contrata el sector público, principalmente los ayuntamientos, mientras que el 40% restante corresponde a instituciones privadas o particulares.

Este arraigo al territorio y compromiso con las comunidades locales cobra especial relevancia por su pervivencia. Las empresas del sector de la pirotecnia son especialmente longevas, con una edad media de 51 años frente a los 13 años del conjunto de empresas españolas. Esta perdurabilidad no sería posible sin un modelo de negocio y de gestión eficiente, que no solo asegura la viabilidad de la compañía en el largo plazo, si no que ofrece a la región estabilidad en el empleo, una contribución fiscal sostenida y recurrente y oportunidades profesionales. Todos estos factores ayudan a la fijación de población y al desarrollo económico de la zona.

Por otra parte, las empresas de la industria pirotécnica obtuvieron en 2022 una facturación agregada superior a los 115 millones de euros. Estos datos suponen que cada empresa encuestada del sector tuvo una facturación media de 1,6 millones de euros en 2022, que ascendió a 1,8 millones en 2023, un 17% más.

A nivel regional, Cataluña fue la región con mayor porcentaje de ventas y contrataciones en 2022, seguida por la Comunidad Valenciana y Andalucía. En el año 2023, Cataluña incrementó su volumen de facturación, consolidándose como la comunidad con mayores ingresos en el ámbito de la pirotecnia.

La Comunidad Valenciana, por el contrario, redujo sus ventas hasta quedar por detrás de Andalucía, que pasó a ocupar el segundo lugar.

Otro de los elementos clave a la hora de valorar el impacto económico y social de las empresas es su contribución fiscal, es decir su aportación a las cuentas públicas. Las empresas del sector contribuyeron con 2,6 millones de euros mediante el pago del Impuesto de Sociedades, lo que supone un pago medio de 75.000 euros por empresa.

En el caso de las contribuciones sociales por empleados, se desembolsan anualmente más de 6,2 millones de euros, una media de más de 125.551 euros por empresa. El IVA recaudado por las empresas en el año 2022 ha sido de 6.412.184 euros, con una aportación media de 145.731 euros por compañía.

El pago de otros impuestos por la actividad (actividades económicas, bienes inmuebles, vehículos de tracción mecánica, etc.) asciende a 256.992 euros, unos 8.700 euros por empresa. Todas estas cifran suponen una contribución fiscal media, excluyendo el IVA, de 209.279 euros por empresa, lo que asciende al 13% de su facturación.

Más allá del impacto directo, la clave del sector reside en estimar su impacto indirecto, es decir el conjunto de actividad económica que
se genera entorno a las fiestas, celebraciones y eventos que tienen el elemento pirotécnico como eje central. Tal y como se observa en la siguiente tabla, solo teniendo en cuenta el impacto económico generado por las principales fiestas con un alto contenido pirotécnico, el impacto indirecto del sector asciende a los 1.350 millones de euros.

Junto a estos eventos que giran en torno a la pirotecnia, existe todo un conjunto de festividades de gran importancia local y regional donde los fuegos artificiales juegan un papel relevante. Algunos ejemplos son la Feria de Abril de Sevilla, las fiestas de la Magdalena en Castellón, la Semana Grande de Bilbao, etc.

El impacto económico indirecto del sector de la pirotecnia sería, por lo tanto, mayor a la cifra estimada. Si además, se tiene en cuenta el impacto inducido que genera el sector, es decir, los efectos económicos adicionales que se crean a partir del impacto indirecto, se puede estimar que la industria pirotécnica tiene un impacto de alrededor de 2.000 millones de euros. Es importante destacar que una industria con una facturación agregada de algo más de 115 millones de euros sea capaz de generar un impacto económico que supone 20 veces su tamaño.

A nivel de empleo, si se analiza la creación de puestos de trabajo alrededor de las fiestas con mayor contenido pirotécnico en España, se puede observar cómo solo las Fallas de Valencia generan 6.500 empleos. La estimación de la cifra de empleo indirecto e inducido generado por el sector de la pirotecnia en todo el país ascendería a los 50.000 empleos.

El papel de la mujer en el sector pirotécnico

El estudio también muestra que la presencia de la mujer en el sector de la pirotecnia (36%) es sensiblemente superior a la del sector industrial español (24,6%).

Esta participación femenina se observa en todas las categorías profesionales, situándose un poco por encima entre los encargados de tienda (41%) y cargos intermedios (38%) y siendo algo menor en operarios de disparo y vendedores (32%) y en dirección (32%). Uno de cada tres puestos directivos está ocupado por una mujer.

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Fernando Arufe

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