La cerámica perderá 1.000 millones y 8.200 empleos por la guerra 

La patronal de azulejo acusa a Pedro Sánchez de lento por no aplicar las ayudas permitidas por la UE que ya tiene la competencia italiana mientras identifica a Ximo Puig como su fiel colaborador

El conseller de Hacienda, Arcadi España, con el presidente de la patronal de la cerámica Ascer, Vicente Nomdedeu

La patronal del azulejo redobló ayer la apuesta de presionar a Pedro Sánchez para que aplique ayudas al pago del gas en los hornos cerámicos a base de datos. La previsión del cierre del ejercicio 2022 realizada por PwC es que el ebitda del sector habría sido de 816 millones de euros si no hubiera habido guerra, pero tras la invasión de Putin el ebitda se tiñe de rojo con 1.033 millones de euros en negativo. Esto supone que el impacto empresarial del conflicto bélico supera los 1.800 millones.  

Desde la óptica laboral, la previsión es la destrucción de 8.206 millones en España, de los que cuales 5.875 desaparecerán en la Comunidad Valenciana. “Si no llegan las ayudas, el escenario no es halagüeño», aseguró Vicente Nomdedeu, presidente de Ascer.  

“Si se ejecutan los ERE y los ERTE previstos, quizá se tenga que gastar más por la prestación por desempleo que la ayuda que pide el sector”, señalaron desde PwC. “Hay un goteo de ERTE y de empresas cerrando”, añadió el conseller de Hacienda, Arcadi España.  

Los datos presentados suponen un ejercicio de simulación inusual en las consultoras, que suelen basar sus gráficos en datos auditados. PwC realizó una foto de la cerámica entre 2019 y 2021, en la se mostró su solvencia económica, mientras inventó un escenario para el pronóstico del sector si no hubiera habido guerra y otro con la realidad bélica. Para 2023, imaginó un escenario sin misiles, otro con tensión en el suministro de energía y un tercer de agravamiento del sector, que lo tildó como de “probabilidad media”.  

Salón de actos de Ascer durante la presentación del informe

Los datos de la pandemia dejan bien al sector. Con 17.180 empleados, la cerámica española, concentrada en la provincia de Castellón, es la cuarta productora mundial y el segundo exportador del mundo. La comparación entre 2019 y 2021 refleja un crecimiento del 29,2% en la facturación (4.855 millones) y un 30% de las exportaciones (3.665).

El informe PwC señala que por cada euro de ebitda que consiguió el sector cerámico en 2021 se generaron 11,8 euros en el conjunto de la economía española, por cada millón de Ebitda se generan 186 empleos.

Otra cuestión es lo que está ocurriendo ahora en las cuentas de la cerámica. Antes de la guerra, la previsión era que el gas supusiera a las más de 200 empresas del sector en el entorno del 9% de los gastos, 427 millones de euros. La estimación es que este año el coste del gas será de 2.126 millones de euros, el 37% de los costes. La electricidad también pasa de 153 millones y suponer el 3% a alcanzar los 440 millones, un 8% del conjunto de gastos.

El sector del azulejo espera factura 5.700 millones en 2022, de los cuales 2.553 (el 44,8%) se los lleva la energía

Esta subida de precios ha significado un incremento en la facturación en la medida que se han repercutido parcialmente la subida de los costes. Sin el factor bélico se esperaba facturar 4.619 millones de euros y la cifra este año rondará los 5.700. Este incremento de los ingresos, sin embargo, es insuficiente por la subida de los costes (las materias primas también suben pasando de 1.600 millones a 2.338) por lo que se pasa de un margen de ebitda positivo del 18% a un margen de ebitda negativo del 18%.

La doble vara de medir al PSOE ensalza a Puig y critica a Sánchez 

La conclusión de ambos informes es que la cerámica es un sector industrial rentable, ya que superó con creces la crisis del Covid, y que el incremento de costes le está llevando al sector hacia la destrucción. Y la forma de exponerlo también tiene su estrategia ya que en la sede de Ascer estuvieron los empresarios y el gobierno valenciano pero no el gobierno central.

Preguntado el presidente de Ascer por la valoración de las administraciones europeas, central y autonómica, la respuesta fue: «El gobierno europeo tiene el marco europeo con lo que todos los gobiernos pueden hacer. En sus manos no hay más. Sólo pueden pensar en nuevos vectores energéticos pero las ayudas ya están marcadas».

El mensaje a Pedro Sánchez fue: «El gobierno español está siendo lento en las ayudas y más lento que otros países que ya están dando como Italia«. Esta crítica no es nueva. Se repite tres meses atrás y sólo la reunión entre Ascer, Pedro Sánchez y Ximo Puig la semana pasada ha abierto la puerta a que parte de los empresarios atisben un cambio de actitud desde Madrid. «Las cosas hay que demostrarlas. De momento, sólo hay gestos», comentó ayer un líder empresarial castellenonse.

El mensaje, y el tono, respecto a Ximo Puig, no tiene nada que ver: «La Generalitat se está volcando con el sector de forma notoria». La complicidad lograda entre la rama socialista del gobierno valenciano y la cerámica es notoria. Hoy, el director de Instituto Valenciano de Finanazas se reúne con las azulejeras para explicarles los nuevos 50 millones de liquidez que anunció Ximo Puig y que ya están en el DOGV.