Familia Martínez, en Valencia Business Forecast: el ‘Listo para comer’ de Mercadona le impulsa a doble dígito
El CEO de este proveedor de la compañía de Juan Roig alerta: "Peligrosamente, vamos hacia la cultura del no esfuerzo"
Raúl Martín, CEO de Familia Martínez, en el Foro organizado por Economia Digital ‘Valencia Business Forecast’. (Foto: Kike Taberner)
El CEO de Familia Martínez, proveedor carne picada, embutidos y platos preparados de Mercadona, Raúl Martín, ha asegurado que las perspectivas para 2026 son positivas para el grupo alimentario, impulsadas por el crecimiento del segmento de platos preparados y por la apuesta estratégica de la compañía de Juan Roig por el ‘Listo para comer’ de cara a los próximos años.
Así lo ha celebrado durante una de las mesas de debate sobre perspectivas económicas de los empresarios, moderada por el CEO de este diario, Juan García, en el marco del Valencia Business Forecast, que ha organizado Economía Digital, y que ha reunido a grandes empresarios, destacados miembros de la sociedad civil y políticos de diversas administraciones en The Terminal Hub.
El evento Valencia Business Forecast ha contado con la colaboración de Cámara Valencia, la Generalitat Valenciana, Afín SGR y The Terminal Hub y el CEO de Familia Martínez ha compartido mesa con el CEO de Grupo Ática, Vicente Llácer, y el de S2 Grupo, José Miguel Rosell, que han dejado un paisaje no del todo halagüeño. Llácer ha vaticinado «un 15-M por la vivienda» y Rosell (S2Grupo) ha avisado sobre que «la ciberguerra está aquí». Puedes leer la crónica completa aquí y ver la charla completa a continuación:
Durante su intervención en esta mesa redonda, Martín ha señalado que “las expectativas para este año son buenas porque tenemos un gran cliente porque está haciendo las cosas muy bien”, en referencia a Mercadona, y ha subrayado que el grupo tiene “la fortuna de estar en el sector del plato preparado, que está creciendo a doble dígito”.
El directivo ha descrito una “dinámica moderadamente optimista” en todo lo relacionado con la alimentación, pese al impacto acumulado de los últimos años. “Lo que ha pasado en los últimos cinco años ha sido tremendo, con la DANA, el Covid… Pero las perspectivas son muy buenas”, ha afirmado.
En este contexto, ha destacado que la estrategia de Mercadona para los próximos años pasa por reforzar el segmento de productos listos para consumir, una línea que ya se ha convertido en uno de los vectores de crecimiento más relevantes dentro de la gran distribución.

No obstante, Martín ha advertido de la volatilidad del entorno. “Se puede tener un escenario optimista, pero en estos tiempos se derrumba en un mes”, ha señalado. Como ejemplo, ha citado el precio de una bandeja de carne picada de vacuno que comercializan en Mercadona a nueve euros. “No deja de ser prohibitivo para muchas familias, pero se debe a la enorme subida de precios de las materias primas”, ha explicado. A su juicio, la principal amenaza para el sector es “la garantía de suministro y al mejor precio y a la mejor calidad”.
Familia Martínez no encuentra talento pese a ofrecer altos salarios
El CEO de Familia Martínez también ha alertado sobre las dificultades para atraer y retener talento. “A nosotros nos cuesta encontrar gente para trabajar. Es algo bastante sorprendente porque los salarios son muy superiores a los del sector servicios”, ha indicado. Según ha detallado, la inmigración ha permitido incorporar más personas a la plantilla, pero a nivel técnico siguen teniendo problemas para cubrir determinados perfiles.
“Ahora tienes que convencer a alguien para que venga a trabajar contigo, esto ha cambiado mucho en los últimos 20 años”, ha apuntado. Además, ha denunciado que el absentismo “se ha multiplicado en los últimos cuatro años a niveles intolerables”.

La ciberseguridad se ha convertido en otro de los frentes estratégicos para la compañía. “La pregunta con la ciberseguridad es cuándo te van a reventar”, ha advertido. Martín ha reconocido que la empresa sufre ciberataques a diario y que un incidente grave podría paralizar la producción “tres o cuatro días perfectamente”.
Ante este escenario, ha defendido la necesidad de una adaptación estructural del tejido empresarial español a un entorno cada vez más global. “Vamos a un ámbito cada vez más global y tenemos que adaptarnos en ciberseguridad, en el tamaño de empresas, en talento, en desarrollo empresarial, en herramientas financieras…”, ha enumerado.
La cultura del no esfuerzo
En su opinión, es imprescindible un plan a largo plazo coordinado entre empresas e instituciones. “No tiene ningún sentido que todos los empresarios que estamos aquí digamos que necesitamos personal y no se ponga en marcha formación para eso”, ha afirmado. Y ha lanzado una advertencia final: “Peligrosamente, vamos hacia la cultura del no esfuerzo. Para llegar lejos hay que esforzarse”.