La hostelería valenciana teme el cierre definitivo del 50% de los negocios

El 'cerrojazo' hostelero en la Comunitat Valenciana aboca a la pobreza de muchas familias, según la patronal

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La hostelería valenciana está en horas bajas como consecuencia de la pandemia. Tanto, que la patronal teme que el 50% de los negocios echen el cierre definitivamente tras la decisión de la Generalitat Valenciana de bajar la persiana de toda la hostelería para frenar la tercera ola, descontrolada en la Comunitat.

La decisión ha enervado a CONHOSTUR y la Federación de Hostelería Valencia, Manuel Espinar, que ha tachado de «locura» el cierre. La patronal denuncia que se trata de una decisión «más política que sanitaria» y tomada de «manera unilateral»: «Es el último empujón para que muchísimos empresarios no levanten las persianas».

«Mañana habrá más familias arruinadas»

«Mañana habrá más familias arruinadas; eso sí, el Botànic estará más unido que nunca», ha lamentado Espinar mientras felicitaba irónicamente a los partidos que pedían el cierre de los negocios. El presidente de CONHOSTUR ha defendido que la medida «no tiene ningún tipo de sentido» puesto que «más del 60% de los contagios se han producido en el ámbito familiar».

El agotamiento se extiende entre la hostelería. Según ha explicado, la crisis sanitaria ha ocasionado que el 30% del sector haya cerrado, más de 20.000 empleos se han destruido en diciembre y la cifra se elevará hasta el 50%» sin «la menor duda». «Estamos ante una verdadera locura de cierres empresariales», ha subrayado.

«La moral está por el suelo, agotada, nos quedan muy pocas fuerzas y financieramente cero», ha manifestado Espinar, quien ha recalcado: «Detrás de todas esas persianas hay segundas generaciones, terceras generaciones, el esfuerzo de nuestros padres, de nuestros abuelos, y desgraciadamente esta pandemia nos ha llevado literalmente a la ruina».

La hostelería critica la insuficiencia de las ayudas

En cuanto a las ayudas del Plan Resiste, Espinar cree que no serán «suficiente». Ha criticado que «es un plan de ayudas, no de rescate», y que es «puntual» pero «2021 va a ser un año muy complicado y, al final, tiene que formar parte de un plan de rescate». Así, «hará falta más momentos durante 2021 donde se vuelquen más ayudas para poder sobrevivir», ha señalado.

Además, ha indicado que «los procedimientos todavía no están nada claros». «No sabemos cómo se va a realizar el reparto, quién lo va a realizar, de qué manera, cuándo. El día 20 hay que pagar impuestos y financieramente estamos muertos. Yo le hado una pregunta a Ximo Puig, ¿cómo vamos a pagar nuestros impuestos, señor presidente?», ha expresado.