Ruz manda de nuevo al banquillo al presidente de Damm

Demetrio Carceller Arce está acusado de cooperar en delitos contra la Hacienda Pública y blanqueo de capitales

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El presidente de Damm, Demetrio Carceller Arce, se sentará otra vez en el banquillo. El juez de la Audiencia Nacional Pablo Ruz juzgará al empresario al considerarlo cooperador necesario de su padre en los delitos que ha cometido contra la Hacienda Pública y de blanqueo de capitales. El magistrado ha tomado la decisión después de que el Tribunal Supremo revocara el archivo contra el procedimiento dictado por la Sección Tercera y confirmara la decisión inicial de Ruz, el instructor de la causa.

La investigación ya ha concluido y, según las conclusiones del magistrado, ha quedado acreditado que los imputados crearon una trama defraudatoria a Hacienda. Afectaba a tres impuestos: la renta de las personas físicas, patrimonio y sucesiones. Están imputados el presidente Damm, su padre, Demetrio Carceller Coll, el hombre de confianza de éste, José Luis Serrano, y uno de sus asesores legales, Gabriel Ignacio Petrus Labayen.

Todos ellos habrían ayudado a que Carceller Coll ocultara que su domicilio real estaba en España al menos desde el año 90 y camuflara sus rentas y patrimonio al fisco mediante una estructura fiduciaria que se radicaba en la mayor parte en paraísos fiscales. Incluso llegó a reinvertir los beneficios ejercicio tras ejercicio para mantener el capital oculto. En los seis años investigados (de 2001 a 2009), Hacienda calcula que la cantidad que se olvidó de declarar supera los 66 millones de euros.

Supremo

La Sala de lo Penal decidió archivar la causa contra el actual presidente de Damm, Carceller Arce, ya que consideraba que quedaba al margen de los tejemanejes de su padre. El Supremo se cargó esta teoría en un auto publicado a principios de mes.

El máximo tribunal del país consideraba que hay suficientes pruebas para concluir que participó activamente en la gestión del patrimonio familiar. “Especialmente en las inversiones en Arizona (EEUU), articulando junto con los otros imputados, las estructuras societarias para ocultar todas las rentas generadas”.

Hasta 14 años de cárcel

La intervención del Supremo ha complicado el futuro a la familia Carceller. La Fiscalía Anticorrupción solicita una pena de 14 años de prisión para el presidente de Damm y de 48 años y seis meses para su padre. Este último se podría librar de entrar en la cárcel si es declarado culpable por su avanzada edad.

Economía Digital

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