Trump pone en un aprieto a BlackRock, el mayor fondo de EE UU, al amenazar a la economía española
La amenaza de Donald Trump de romper relaciones comerciales con España impactaría en el negocio del mayor fondo de Estados Unidos, BlackRock, el primer inversor de la Bolsa española.
Larry Fink, fundador y CEO de Blackrock.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha puesto en aprietos a BlackRock, el mayor fondo de inversión de Estados Unidos y del mundo, al amenazar a la economía española con una ruptura de las relaciones comerciales.
BlackRock es el mayor inversor de la Bolsa española, con más de 100.000 millones de euros invertidos en el país, controlando más de un 3% del capital en 20 de las 35 mayores compañías del Ibex; siendo el primer accionista de Santander y BBVA; y apostando por la Bolsa española como la más atractiva del mundo en el segundo semestre del año.
Las palabras de Trump el miércoles en Ankara (Turquía), en la reunión de la Alianza Atlántica -«España es un socio terrible en la OTAN. No participan, no pagan, no quiero tener nada que ver con España. Corten todo el comercio con ellos, por favor, incluyendo las visitas«-, unido al aumento de la tensión bélica en Irán, provocaron una caída del Ibex 35 cercana al 3%.

Santander, en el que el fondo controlado por Larry Fink posee el 6,8% del capital, y Amadeus, en el que BlackRock es también el primer accionista con el 5,5%, fueron las empresas españolas que más perdieron el miércoles en el mercado, algo más de un 5%.
Pero el daño a la cotización de empresas españolas en las que participa BlackRock podría ser mayor si finalmente la Administración Trump concretara sus amenazas con la imposición de aranceles o embargos a productos españoles.
Medios estadounidenses, la agencia Bloomberg y el diario The Wall Street Journal, publicaron el miércoles que, tras las amenazas de Trump, el Departamento del Tesoro trabajará en confeccionar una lista de artículos españoles que podrían ser considerados para un posible embargo.
A pesar de las palabras de Trump, las multinacionales españolas participadas por BlackRock y con fuerte presencia en Estados Unidos consideran que su negocio no se verá afectado por el nuevo ataque verbal del presidente de Estados Unidos a la economía española, como ha publicado este diario.
En cierto modo, al amenazar a España, Trump no solo perjudica a BlackRock, también se amenaza a sí mismo: el fondo es el primer accionista institucional de Trump Media & Technology Group.
España, la apuesta de BlackRock
Las palabras amenazantes de Donald Trump contra la economía española se produjeron un día después de que BlackRock señalara a España como su principal apuesta para la segunda mitad del año.
«Tenemos, si cabe, más convicción con España de la que teníamos hace seis meses», comentó el martes Javier García Díaz, responsable de ventas de BlackRock para Iberia, durante la presentación de perspectivas semestrales de la gestora.
«Las acciones españolas nos gustan mucho y ahora son la principal apuesta mundial de la casa«, aseguró el número dos de BlackRock para Iberia, en declaraciones recogidas por varios medios.

“Mis compañeros en Francia, Suiza o Reino Unido están explicando exactamente lo mismo que yo, que la Bolsa española es la favorita, y también es algo que tienen muy presente los grandes directivos de la casa”, añadió.
La apuesta de BlackRock por España es aun más contradictoria con el mensaje del miércoles de Trump, ya que el fondo justifica dicha apuesta por los datos macro.
El fondo estadounidense destaca el crecimiento de la economía española desde la pandemia, el hecho de que la inflación, aunque elevada, esté medianamente controlada, y que los datos de empleo vayan mejorando.
Las buenas previsiones sobre el crecimiento de la economía española tienen su reflejo en la cotización de las compañías del país (con el Ibex en máximos históricos), por lo que un ataque al comercio con Estados Unidos que impactara en el crecimiento o elevara la inflación iría contra los intereses de BlackRock en la Bolsa española.
Los más de 100.000 millones de euros invertidos por el fondo estadounidense en España se reparten en un 50% en Bolsa, un 20% en deuda soberana, un 15% en deuda corporativa y otro 15% en activos privados.