Aena refuerza la infraestructura del Aeropuerto de Sevilla con una ampliación clave del aparcamiento de larga estancia
La actuación permitirá aumentar un 80% la capacidad del P2 con un edificio modular sostenible y de rápida ejecución para atender la creciente demanda del aeropuerto sevillano
El presidente de Aena, Maurici Lucena, durante una rueda de prensa de presentación de resultados económicos de 2024. Diego Radamés / Europa Press
El Aeropuerto de Sevilla dará un paso relevante en la mejora de sus infraestructuras con la ampliación del aparcamiento de larga estancia, una actuación que busca adaptarse al fuerte crecimiento de la demanda registrada en los últimos años. Aena ha adjudicado por algo más de 10,2 millones de euros la construcción de un nuevo edificio modular que permitirá incrementar de forma sustancial la capacidad del estacionamiento P2, uno de los más utilizados por los viajeros habituales y de larga duración.
La inversión se enmarca en la estrategia del gestor aeroportuario para reforzar los servicios complementarios de sus aeropuertos más dinámicos, especialmente aquellos que registran un aumento sostenido de pasajeros. Sevilla, convertida en uno de los principales nodos turísticos y de negocio del sur de España, ha visto cómo la presión sobre sus infraestructuras de acceso y aparcamiento se ha intensificado.
Con esta actuación, Aena busca mejorar la experiencia del usuario y optimizar la gestión del tráfico rodado, reduciendo saturaciones y facilitando una mayor rotación de vehículos en un aeropuerto que mantiene una senda de crecimiento constante tanto en vuelos nacionales como internacionales.
Un proyecto de ejecución ágil para responder al aumento de la demanda
La ampliación del aparcamiento de larga estancia se ejecutará mediante un edificio modular de tres plantas, una solución constructiva que permitirá acelerar los plazos habituales de este tipo de infraestructuras. El proyecto cuenta con un plazo estimado de ejecución de unos 10 meses, lo que permitirá que las nuevas plazas estén operativas en un horizonte relativamente corto.
La nueva instalación contará con una superficie construida de más de 7.500 metros cuadrados y aportará alrededor de 600 nuevas plazas de estacionamiento, que se sumarán a las ya existentes en el P2. En conjunto, la capacidad total del aparcamiento superará las 1.300 plazas, lo que supone un incremento cercano al 80% respecto a la oferta actual.
Esta ampliación está diseñada para absorber el crecimiento del tráfico de pasajeros, especialmente de aquellos usuarios que optan por estancias prolongadas y que utilizan el aeropuerto como punto de partida para viajes de varios días, tanto por motivos turísticos como profesionales.
Construcción modular y sostenibilidad como ejes del proyecto
Uno de los aspectos más destacados del proyecto es la apuesta por la construcción modular prefabricada, un sistema que permite reducir significativamente los tiempos de obra. Según estimaciones del sector, este tipo de soluciones puede acortar los plazos entre un 30% y un 50% frente a los métodos tradicionales, una ventaja clave en infraestructuras en funcionamiento.
Además de la rapidez de ejecución, la construcción modular aporta importantes beneficios medioambientales. La reducción de trabajos in situ implica una menor generación de residuos, menos movimientos de maquinaria pesada y una disminución notable de las molestias para usuarios y trabajadores del aeropuerto.
La obra reducirá hasta en un 80% la actividad directa en el emplazamiento, lo que se traduce en un menor impacto acústico y ambiental, alineándose con los objetivos de sostenibilidad que Aena ha incorporado como eje transversal en sus inversiones.

Un diseño preparado para futuras ampliaciones
El proyecto no solo responde a las necesidades actuales, sino que anticipa posibles escenarios de crecimiento futuro. El edificio modular ha sido concebido para permitir, si fuera necesario, la incorporación de hasta dos plantas adicionales, ampliando aún más la capacidad del aparcamiento sin necesidad de nuevas intervenciones de gran impacto.
Esta flexibilidad constructiva dota a la infraestructura de una mayor vida útil y capacidad de adaptación, un factor clave en un entorno aeroportuario donde la demanda puede evolucionar rápidamente en función del turismo, la conectividad aérea y el desarrollo económico regional.
La planificación a largo plazo permite optimizar la inversión pública, evitando soluciones temporales y garantizando que las infraestructuras puedan crecer de forma ordenada y eficiente.
Ejecución por fases para minimizar el impacto operativo
Los trabajos se desarrollarán de forma escalonada para garantizar la continuidad del servicio, una prioridad en un aeropuerto con elevada actividad diaria. Aena ha establecido una planificación por fases que permitirá compatibilizar la obra con la operativa habitual del aparcamiento y del conjunto del recinto aeroportuario.
Esta metodología busca reducir al mínimo las molestias para los usuarios, tanto en términos de accesos como de disponibilidad de plazas durante el periodo de ejecución. El objetivo es que el impacto sobre la movilidad interna del aeropuerto sea lo más limitado posible.
La coordinación entre el gestor aeroportuario y las empresas adjudicatarias será clave para cumplir los plazos y garantizar que la ampliación entre en funcionamiento sin afectar al normal desarrollo de la actividad aeroportuaria.
Una inversión alineada con el crecimiento del aeropuerto sevillano
El Aeropuerto de Sevilla se ha consolidado como una infraestructura estratégica para Andalucía, con un crecimiento sostenido del tráfico aéreo impulsado por el turismo, la actividad empresarial y la mejora de las conexiones internacionales.
La ampliación del aparcamiento de larga estancia se suma a otras actuaciones de mejora que buscan reforzar la capacidad del aeropuerto y adaptar sus servicios a un mayor volumen de usuarios, tanto en temporada alta como en periodos de menor demanda.
Con esta adjudicación, Aena refuerza su compromiso con la modernización de las infraestructuras aeroportuarias, apostando por soluciones eficientes, sostenibles y preparadas para el futuro, en línea con la evolución del transporte aéreo y las necesidades de los viajeros.