Bidafarma proyecta para 2026 la apertura de su nuevo centro logístico en Camas (Sevilla)
La cooperativa consolida su expansión tras alcanzar una facturación de 3.200 millones de euros en 2025, impulsada por el aumento de socios y la digitalización
Antonio Mingorance, presidente de Bidafarma.
El mapa de la distribución farmacéutica en España prepara un nuevo movimiento estratégico en el sur. Bidafarma, la cooperativa andaluza de referencia, encara la recta final para la puesta en marcha de su segundo gran nodo logístico en la provincia de Sevilla.
Fuentes internas de la cooperativa han confirmado que, tras avanzar significativamente en las obras durante el último año, la previsión es que el centro esté plenamente operativo para el tercer trimestre de 2026.
Esta apertura en el municipio de Camas marcará un antes y un después en la capacidad de respuesta de la entidad, que suma así su almacén número 32 a una red nacional cada vez más tecnificada después de un 2025 récord en cuanto a cifra de negocio, de 3.200 millones de euros.
La nueva planta con la misión de optimizar la eficiencia para blindar el beneficio en un entorno macroeconómico complejo. Con una inversión que ronda los 26 millones de euros, la instalación alcanzará un nivel de automatización cercano al 90%. Para Antonio Mingorance, presidente de Bidafarma, este proyecto es fundamental para la solidez operativa del grupo.
Según ha explicado él mismo en declaraciones a Economía Digital, «el nuevo almacén de Camas supone un salto relevante en términos de capacidad y eficiencia operativa dentro de nuestra red logística». El presidente ha destacado que la robotización no es un fin en sí mismo, sino una herramienta de gestión: «La automatización permitirá una reducción de costes operativos a medio y largo plazo y, aunque la inversión inicial es elevada, el modelo contribuye a mejorar la sostenibilidad económica».
Esta eficiencia es la que ha permitido a la cooperativa absorber el incremento de los costes energéticos y de transporte en un mercado donde los precios de los medicamentos están regulados. «En Bidafarma lo hemos conseguido por una gestión eficiente y con un control absoluto de todas las líneas de gastos», ha señalado Mingorance.
La estrategia de la «red de seguridad»
Uno de los puntos más innovadores del centro de Camas es su ubicación táctica. Al situarse al otro lado del Guadalquivir respecto al actual almacén del polígono El Pino, que ya se encuentra saturado pese a sus 15.000 metros cuadrados, Bidafarma crea un doble flujo logístico.

La idea, según han detallado las fuentes de la entidad, es evitar que incidencias en arterias críticas como el Puente del V Centenario puedan retrasar el servicio. Se trata de una «red de seguridad» para garantizar que las más de 200 millones de prescripciones anuales en Andalucía lleguen a tiempo, independientemente de cualquier contingencia logística.
Frente a la tendencia de otros sectores de centralizar operaciones en grandes macro-almacenes alejados de los núcleos urbanos, Mingorance defiende un modelo híbrido: «Nuestra estrategia no es de sustitución, sino de equilibrio. Los grandes centros logísticos tecnificados son necesarios para ganar eficiencia, sostenibilidad y solidez operativa, pero no renunciaremos a nuestra capilaridad».
El muro cooperativo frente a los gigantes
La facturación de 3.200 millones de euros lograda en 2025 sitúa a Bidafarma en una posición de fuerza. Este crecimiento, según ha aclarado el presidente, no ha venido de fusiones externas, sino de la confianza de los socios actuales y la captación de nuevas farmacias.
Sin embargo, el sector no es ajeno a la mirada de grandes operadores como Amazon o la presión de los fondos de inversión. Ante esta amenaza, el discurso de Mingorance es firme y se apoya en la naturaleza sanitaria del producto: «El medicamento no es un producto de consumo más, y ahí radica la principal barrera de entrada».
Para el presidente, el sistema de economía social es el que garantiza la equidad, especialmente en las zonas rurales: «El modelo cooperativo de Bidafarma tiene una vocación clara de servicio, y eso implica garantizar el acceso al medicamento en zonas rurales o menos pobladas donde la cercanía marca la diferencia».
Diversificación y futuro
Mientras el medicamento sigue siendo la columna vertebral de la facturación, Bidafarma también ha sabido leer las nuevas necesidades de la farmacia. En 2025, la parafarmacia y los servicios accesorios ya representan un porcentaje de ventas «muy próximo al 20%».
La apuesta por nuevas categorías, como la marca BidaNatural, lanzada recientemente, refleja la intención de la cooperativa de crecer en áreas de mayor valor añadido sin perder su esencia.
Con la vista puesta en el horizonte 2026-2027, Bidafarma no descarta nuevas operaciones si el mercado lo requiere, aunque con cautela: «No creemos en el crecimiento por el crecimiento». Cualquier futura integración deberá aportar valor real y reforzar el modelo, lejos de una «lógica puramente financiera».