CMA CGM impone un recargo a los puertos europeos ante el caos provocado por las borrascas
La naviera aplicará una tasa de 250 euros por contenedor en las rutas hacia África Occidental a partir del 9 de febrero tras la paralización de terminales como Algeciras
Terminal de Total Terminal International en el Puerto de Algeciras, de la que CMA CGM es accionista. Imagen: TTI Algeciras
La borrasca ‘Leonardo’ ha dejado de ser solo una emergencia meteorológica para convertirse en un problema logístico de primer orden en el sur de Europa. La naviera francesa CMA CGM ha comunicado a sus clientes la implementación inmediata de un sobrecoste en sus servicios debido a las «severas condiciones climáticas» que han azotado la región en las últimas horas.
La compañía ha justificado esta decisión ante los cierres de terminales y las limitaciones operativas que se han sufrido tanto en Europa como en el Mediterráneo, factores que han comprometido la fluidez de la cadena de suministro.
Esta medida, que la empresa ha denominado «Recuperación operativa de emergencia», entrará en vigor el próximo 9 de febrero de 2026. El recargo afectará a todas las cargas que partan desde el Norte de Europa, el Mediterráneo Occidental y Oriental, el Mar Negro y el Norte de África con destino a la costa de África Occidental. Según ha detallado la naviera, el coste extra que deberán asumir los cargadores se ha fijado en 250 euros por contenedor.
La decisión de aplicar este recargo responde a una situación de colapso en nodos estratégicos del transporte marítimo. Un caso paradigmático es el del Puerto de Algeciras, uno de los principales motores de la estiba en el Mediterráneo, que ha visto cómo su actividad queda prácticamente neutralizada por el temporal. Las terminales de contenedores han permanecido paradas debido al fuerte viento y al oleaje, lo que ha generado un efecto tapón en las instalaciones portuarias.
El nivel de ocupación dentro del recinto algecireño, en el que CMA CGM está presente a través de la terminal de TTI, ha alcanzado cotas tan elevadas que la Autoridad Portuaria se ha visto obligada a cerrar nuevamente el acceso a camiones, independientemente de si su destino eran las terminales de carga o el embarque hacia el norte de África
La parálisis operativa en la Bahía de Algeciras ha sido total durante los momentos más críticos de la borrasca. A propuesta de los Prácticos y de Capitanía Marítima, se ha procedido al desalojo de los fondeaderos para garantizar la seguridad de los buques ante la virulencia del mar. Asimismo, desde la noche del pasado martes se canceló la actividad en los muelles industriales clave, incluyendo las operaciones de grandes compañías como Acerinox, Moeve, Cernaval y EVOS.
Corte en el tráfico de pasajeros
El bloqueo marítimo, además de afectar a CMA CGM, se ha extendido al tráfico de pasajeros y carga rodada. Las conexiones en el Estrecho se han interrumpido por completo, con la cancelación de todas las salidas de ferris en las líneas que unen Algeciras con Ceuta y Tánger Med, así como la ruta entre Tarifa y Tánger Ciudad.
Los últimos buques en lograr cruzar el Estrecho fueron el Pasión por Formentera y el Kattegat, de Baleària y DFDS, respectivamente, en la noche del martes, antes de que el temporal obligara a suspender la navegación.
La sierra de Grazalema como punto crítico
El caos logístico que ha motivado el recargo de CMA CGM es el reflejo industrial de una situación de emergencia que ha golpeado con fuerza a toda Andalucía. La borrasca ‘Leonardo’ ha descargado lluvias torrenciales sobre un terreno que ya se encontraba saturado, provocando el desbordamiento de cauces y obligando a la evacuación de miles de personas.
En puntos como Grazalema (Cádiz) se han registrado hasta 526 litros por metro cuadrado, una cifra que roza la media anual de precipitaciones en apenas unas horas. El balance provisional de la borrasca ha dejado más de 3.500 evacuados en las provincias de Cádiz, Málaga, Jaén, Granada y Huelva, además de más de un centenar de carreteras cortadas y el tráfico ferroviario seriamente afectado.
La Junta de Andalucía ha decretado la fase 2 de emergencia, vigilando de cerca 14 ríos en nivel rojo y varios embalses que se encuentran al límite de su capacidad. En este escenario de inestabilidad generalizada, la logística marítima intenta ahora reorganizarse mediante medidas de contingencia económica como las anunciadas por las grandes navieras, mientras se espera que la meteorología conceda una tregua para descongestionar las terminales.