Vuelta a la casilla de salida
Quim Torra habló claro: "No nos rendiremos". Jamás aceptarán el estado de derecho ni darán paz a la mayoría de sus conciudadanos no separatistas
Quim Torra habló claro: "No nos rendiremos". Jamás aceptarán el estado de derecho ni darán paz a la mayoría de sus conciudadanos no separatistas
El independentismo trata ahora de lanzar el mensaje de que un Ejecutivo con alma soberanista no amenazará la normalidad institucional
La politización de las universidades es un mal en el que no parece haber diferencia entre Cataluña y el resto de España
Manuel Valls ha encontrado en España y entre los catalanes no 'indepes' el cariño y reconocimiento que Francia le ha negado
Puigdemont pretende convocar elecciones para terminar de destrozar a ERC, que puede presentar a un Torrent con posibilidades
Si las nuevas elecciones autonómicas coinciden con la final del Mundial, no es difícil imaginar un España-Alemania con lazos amarillos
Las declaraciones de la nueva presidenta de la ANC demuestran que el separatismo está cómodo en el conflicto y lo alimenta porque le conviene
Podría parecer que el juez Llarena nos aleja de la normalización, pero en el fondo nos acerca a ella
El recuerdo cada vez más lejano de la Generalitat independentista pone de manifiesto la pérdida de relevancia del secesionismo
El documento de investidura de Sànchez amaga un proyecto de república virtual con estructuras de Estado propias de las repúblicas populares de Europa del Este
El separatismo creó una Stasi destinada a espiar a sus conciudadanos no adeptos, un hecho sin precedentes
Nadie parece haberle contado a Carles Puigdemont que lo que sucede en Cataluña atenta contra sus propósitos a corto plazo
Debemos tener un debate amplio sobre la lengua pero también sobre si la aplicación del 155 ha sido excesivamente suave o no
El horizonte es oscuro para los independentistas, mientras que la suma global de Cs y PP muestran un crecimiento
El expresidente de la Generalitat está cada vez más cerca de darse cuenta de que no puede ser investido, pero necesita ganar tiempo
El resultado electoral dibuja una Cataluña que se parece del todo a Bélgica, con dos bloques políticos sin porosidad alguna