Una denuncia contra el pollo de Lidl pone al supermercado contra las cuerdas

Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos denuncia a la cadena alemana por competencia desleal tras dejar el precio del pollo por debajo de los dos euros

Imagen de un establecimiento de Lidl en el que se oferta la faja reductora

Imagen de un establecimiento de Lidl en el que se oferta la faja reductora

Los ganaderos españoles han abierto una guerra judicial contra Lidl y Family Cash por haber colocado el precio del kilo de pollo por debajo de los dos euros. Una práctica que amenaza el futuro económico de los productores, que tienen que hacer frente a altos costes para poder llevar sus alimentos hasta los lineales de los supermercados.

La Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (COAG) ha presentado su denuncia ante la Agencia de Información y Control Alimentario (AICA). Las principales pruebas presentadas son dos folletos informativos en los que ambas compañías promocionaban sus últimas ofertas de pollo a un precio que los productores consideran abusivo.

Los costes de los precios de producción han crecido

Los ganaderos han denunciado que estos precios amenazan su futuro, teniendo en cuenta que ellos tienen que hacer frente cada vez a mayores desembolsos para sufragar el coste del pienso que no ha parado de subir recientemente, así como materias primas como la soja.

Paralelamente, los productores de pollo han calculado que en el último año se ha producido una caída en el precio de origen de sus alimentos por encima del 60%, como consecuencia del efecto de la pandemia que ha mermado la actividad de bares, restaurantes y empresas del sector turístico.

El precio que los distribuidores pagan a los ganaderos ha alcanzado 1,15 euros el kilo en algunas lonjas mayoristas esta semana, lo que apenas deja margen de beneficio para los ganaderos. A la ecuación hay que sumar los sobrecostes del transporte y la distribución.

Los ganaderos denuncian que se está vulnerando la ley

Los productores españoles han lamentado este tipo de ofertas low-cost que ponen en jaque al sector, que atraviesa desde hace años una situación delicada para adecuar sus precios a la demanda de productos de las grandes cadenas de alimentación. Una amenaza especialmente para los pequeños ganaderos y agricultores.

“Resulta lamentable y desolador encontrar en los lineales ofertas abusivas de pollo ‘low-cost’ que tiran por tierra el enorme esfuerzo que estamos haciendo”, ha lamentado el responsable del sector avícola de la Coordinadora, Eloy Ureña, según ha publicado la Agencia Efe.

COAG considera que estos precios tan bajos vulneran los derechos recogidos en la Ley para mejorar el funcionamiento de la cadena alimentaria, que se puso en marcha en el año 2013 precisamente para lograr una competencia justa entre todos los actores del sector.