Abengoa reconoce que duplicó el margen bruto de manera ficticia

stop

La multinacional sevillana admite que el ebitda del grupo no era del 20%, sino de poco más del 10%

Felipe Benjumea, ex presidente de Abengoa

Madrid, 09 de febrero de 2016 (09:40 CET)

Los bancos acreedores no salen de su asombro cada vez que mantienen una reunión con los actuales responsables de Abengoa, en el marco de las negociaciones que se llevan a cabo para intentar llegar a una solución antes del próximo 28 de marzo, y evitar que el preconcurso deje paso al proceso concursal.

Lo último ha sido el dato relativo al ebitda, el beneficio obtenido antes de aplicar los gastos financieros. Que no era del 20%, como se había comunicado, sino algo superior al 10%, informa Voz Populi. En el informe de gestión consolidado de las cuentas de 2014 Abengoa informó unas ventas de 7.151 millones, un ebitda de 1.408 millones, un beneficio de 125 millones y un margen operativo del 20%.

Plan de viabilidad en cuarentena

El reconocimiento de la reducción a la mitad en el margen de explotación pone en cuarentena el plan de viabilidad presentado, aunque desde la empresa se han apresurado a explicar que la rentabilidad futura de los proyectos para terceros será de entre el 8% y del 10% y que la de los integrados rondará el 20%.

En esas reuniones con los acreedores, también se ha puesto sobre la mesa que Abengoa utilizó circulante y líneas de liquidez de otros negocios para poner en marcha nuevos proyectos.

Generación de caja sin trasvases atípicos

De cara a mejorar esa generación de caja, sin estos trasvases atípicos que hasta ahora se venían aplicando, la empresa se ha comprometido a reducir a la mitad los actuales 500 millones de gastos generales, quedando en el 5% sobre las ventas previstas que, tras las desinversiones, deberían quedar en 2016 en unos 5.000 millones, un tercio menos que las registradas en 2014.

Mientras tanto, sigue el tira y afloja entre acreedores y bonistas por la inyección necesaria de liquidez que la empresa necesita para cubrir los gastos generales de febrero y marzo. Las exigencias por parte de los bonistas a que los bancos del G-7, con el Santander a la cabeza, liberen parte de las garantías por el 25% de Atlantica Yield, pactadas en los últimos préstamos concedidos, mantiene en el aire esta operación.
Suscribir a boletines

Al suscribirte confirmas nuestra política de privacidad