Amazon España por dentro (San Fernando de Henares)
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El impuesto a las tecnológicas que plantea el Gobierno gravaría los ingresos y no los beneficios. Amazon España no puede ocultar su preocupación

Barcelona, 27 de octubre de 2018 (13:15 CET)

La "tasa Google" que plantea el Gobierno de Pedro Sánchez preocupa al sector del gran comercio digital, sobre todo a Amazon España, que advierte de que si el impuesto sale adelante habrá un cambio "radical" en la manera de gravar a las compañías tecnológicas y, por ende, de cobrar a los clientes.

Con este nuevo impuesto del 3% sobre los ingresos y no sobre los beneficios, el Ejecutivo tiene el objetivo de gravar a empresas que no invierten en Europa. El tipo afectará sobre todo a tecnológicas como Apple, Google y Facebook, pero también a firmas de comercio electrónico como Amazon.

La preocupación del imperio minorista de Jeff Bezos es que, al gravar los ingresos y no los beneficios, como se hace normalmente, los efectos del impuesto serían negativos para Amazon, que tiene una facturación multimillonaria pero presenta beneficios bajos, informaron a Efe fuentes del sector.

Además, Amazon defiende que no forma parte del grupo de tecnológicas que evitan invertir en Europa, pues ha destinado 27.000 millones de euros y generado 65.000 empleos a la región.

Afloran las dudas sobre la "tasa Google"

A falta de conocer más detalles sobre la "tasa Google" que pretende aplicar el Gobierno de España, la propuesta ya suscita muchas críticas, no solo de quienes se verían afectados. Los expertos señalan que la normativa solo saldrá bien "si se va de la mano de Europa" y creen que el impuesto no superará los 600 millones de euros de recaudación.

Los analistas de BBVA Research suscriben a la premonición: "Los 1.200 millones estimados como recaudación por el impuesto a las empresas tecnológicas parecen excesivos, ya que las estimaciones de recaudación del gobierno anterior, sobre una propuesta de impuesto muy similar, ascendían a 600 millones de euros", explicaron.

La versión europea de la tasa, que se espera que sirva de inspiración para la española, afectaría al negocio de intermediación entre clientes y vendedores de empresas como Amazon, además de al de la publicidad digital, pero no al de venta minorista.

Las ventas directas de Amazon no se verían afectadas

Amazon gana el 50% de sus ingresos por los servicios de intermediación, y el resto por la venta directa, que no se verá afectada por la "tasa Google".

El impuesto se aplicaría sobre la comisión que cobran las plataformas de comercio digital, por lo que empresas como Amazon deberán decidir si la absorben o la cobran a sus vendedores, que a su vez repercutirían la subida al cliente final.

Países como Irlanda y Suecia apoyan la medida, pero otros como Alemania son más criticos. Muchos gobiernos no ven el impuesto nada claro pero aseguran que algo hay que hacer para gravar a las tecnológicas, en especial porque es una medida popular socialmente, afirman fuentes del sector a Efe.

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