Así trabajan los proveedores de Inditex en China

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La empresa y los sindicatos descubren empleados con jornadas de más de 100 horas extra al mes en una visita a las fábricas que abastecen a Tempe desde Guangzhou

R. Rodríguez

Pablo Isla, presidente de Inditex, expuso a miembros del Gobierno chino el plan de la compañía para que sus tiendas sean ecoeficientes
Pablo Isla, presidente de Inditex, expuso a miembros del Gobierno chino el plan de la compañía para que sus tiendas sean ecoeficientes

A Coruña, 22 de septiembre de 2016 (20:18 CET)

GAP, Adidas, Nike, Columbia, George, Timberland, Next, Tesco, Walmart... las principales multinacionales de la moda recurren a las fábricas de calzado de China, territorio que ofrece un gran volumen de producción por un módico precio, a pesar de los aumentos salariales de los últimos años.

También acude al gigante asiático Tempe, la zapatería de Inditex con sede en Alicante, que si bien distribuye su red de suministro por numerosos países, tiene sus mayores caladeros en China y Vietnam. Fue precisamente una visita de representantes sindicales y personal de la multinacional gallega a cuatro fábricas proveedoras del área de Guangzhou la que alertó sobre el exceso de horas que realizan los trabajadores, además de detectar irregularidades tanto en las contrataciones como en las cotizaciones a la Seguridad Social.



Hasta 100 horas extra al mes

El informe de la visita, que se enmarca en el trabajo desarrollado en el Acuerdo Marco Global de Inditex con IndustriALL, reconoce largas jornadas laborales, provocadas por una brutal acumulación de horas extra de los trabajadores, que en algunos casos llegan a las 100 al mes.

Debido a la diversidad de salarios mínimos establecidos por ley, hay variaciones importantes en lo que cobran los trabajadores, pero las cuantías más habituales para los empleados rasos, los de taller, oscilan entre los 350 euros y los 550 euros por entre 66 y 74 horas a la semana. Es decir, los empleados suman a su jornada entre 26 y 34 horas cada siete días.

La cuenta al mes, en el caso de hacer 66 horas semanales, asciende a 268 horas.

A Inditex, el doble de rápido

Estas fábricas, las cuatro visitadas, se dedican fundamentalmente a la exportación al proveer a las grandes marcas mundiales, dejando una pequeña producción para el mercado interior. Uno de los talleres, de hecho, destinaba el 50% del producto a Inditex y la otra mitad a GAP.

La otra diferencia fundamental, relata el informe, es que los plazos de entrega para otras marcas eran "un 50% superiores a los de Inditex". Cuando hay un pico de carga de trabajo se solventa con horas extra o, en un caso, subcontratando a otro traller parte de la producción. Este taller también estaba auditado por Inditex, no así por GAP, según constata el estudio firmado por Isidor Boix y Víctor Garrido, coordinadores del acuerdo entre Inditex y IndustriAll.

Trabajo duro

La retribución se eleva en el caso de los jefes de línea y en las oficinas, situándose en los 400 euros sin horas extra, aunque trabajando los sábados, y en los 1.000 euros mensuales computando horas extra. Los más altos directivos ingresan entre 1.500 y 2.700 euros.

Los trabajadores están bastante por encima del salario mínimo, que en las zonas visitadas oscilaba entre los 165 y los 209 euros al mes. El índice de rotación en la plantilla se sitúa en torno al 30% anual.

"En varias fábricas observamos que bastantes trabajadores optaban de vez en cuando por interrumpir su trabajo una temporada (varias semanas o meses), para regresar luego a la misma empresa, que en general les volvía a contratar. Otras veces, sobre todo los jóvenes, se iban a trabajar a los servicios, cobrando menos, pero en trabajos menos duros", explica el informe.

Irregularidades

Lo que más preocupó a la comitiva, además del número de horas de la jornada laboral, fueron dos irregularidades respecto a la contratación y las cotizaciones. En el primer caso, la legislación china establece que después del segundo contrato temporal el trabajador se convierte en indefinido. Sin embargo, en las fábricas se practica una renovación periódica de contratos como pauta habitual, hasta el punto de que trabajadores y dirección la consideran la fórmula normal.

En segundo término, las cotizaciones a la seguridad social se hacen solo parcialmente. "Las situaciones encontradas van desde una empresa que paga los seguros para prácticamente toda la plantilla, hasta otra que lo hace para el 5% de la misma, pasando por otra en que paga por la mitad de sus trabajadores", explica el informe.
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