La cúpula de Blanco se lava las manos en la Audiencia Nacional. En la imagen, el consejero delegado, Gerry Waters; y el director financiero, Nuno Ferreira, a su llegada a la Audiencia.

La cúpula de Blanco se lava las manos en la Audiencia Nacional

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Los directivos de Blanco eluden responsabilidades en su declaración en la Audiencia Nacional por la quiebra de la cadena de moda

Jordi Velert

La cúpula de Blanco se lava las manos en la Audiencia Nacional. En la imagen, el consejero delegado, Gerry Waters; y el director financiero, Nuno Ferreira, a su llegada a la Audiencia.

Barcelona, 13 de febrero de 2018 (16:22 CET)

La cúpula de Blanco solo cumplía órdenes del grupo saudí Alhokair. Es la tesis central de las declaraciones este martes ante la Audiencia Nacional del consejero delegado, Gerry Waters, y del director financiero, Nuno Ferreiro, imputados por un presunto delito de alzamiento de bienes, insolvencia punible y estafa en la quiebra de la cadena de moda, que llegó a tener 2.000 empleados y 250 tiendas. Según la acusación, formada por extrabajadores, su gestión pudo haber generado a la empresa un perjuicio de diez millones de euros, abocándola de este modo al concurso.

Los dos directivos de la cadena de moda se han negado a contestar a las preguntas de la acusación particular. A preguntas de la defensa, los imputados han tratado de desvincular a la empresa que gestionaba Blanco (Global Leiva) del grupo Alhokair, que gestionó la cadena entre 2014 y 2016, año en el que la empresa de moda entró en concurso y fue a liquidación tras una trayectoria de 56 años.

La Fiscalía ha preguntado qué elementos tangibles tenía Blanco cuando fue adquirida por la sociedad propiedad de la multinacional saudí, a lo que Ferreira ha respondido que el único valor era "la marca Blanco", según relatan fuentes jurídicas presentes en la declaración.

Los directivos de Alhokair, en paradero desconocido

El juez instructor, Ismael Moreno, trató sin éxito de notificar la querella a los otros imputados de la causa; el consejero delegado de Alhokair, Simon Marshall y el director financiero del grupo, Masus Mohammad Hussein Mamad. Finalmente ha optado por hacerles llegar la notificación a través del procurador de Global Leiva y los citará a declarar próximamente.

Blanco echó el cierre en diciembre de 2016 a sus 102 tiendas y despidió a sus 818 trabajadores, tras dos meses de concurso. Los extrabajadores sospechan que Alhokair forzó la quiebra tras haber vendido en octubre la empresa de moda al fondo AC Modus, propiedad del propio grupo. Ahora buscan que el grupo saudí se haga cargo de las deudas que dejó la cadena de moda.

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