La Generalitat quiere rescatar la C25, una de las autopistas gestionadas por Cedinsa, concesionaria propiedad de FCC, Comsa, Copisa y Copcisa. EFE/Archivo

Copisa segrega sus concesiones para venderlas

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Copisa traspasa las concesiones a una nueva sociedad, Concesionaria Mediterranea, que recibirá crédito bancario a cambio de desinversiones

Xavier Alegret

La Generalitat quiere rescatar la C25, una de las autopistas gestionadas por Cedinsa, concesionaria propiedad de FCC, Comsa, Copisa y Copcisa. EFE/Archivo

Barcelona, 14 de marzo de 2017 (19:00 CET)

Copisa va dando pasos para contentar a los bancos. No tiene otro remedio si quiere culminar con éxito la refinanciación de su deuda de 270 millones de euros. La constructora de la familia Cornadó ha creado ya el vehículo que agrupará las concesiones, buscará su venta y tendrá buena parte de la deuda del grupo, además de un crédito participativo que deja el negocio a merced de la banca.

Los Cornadó inscribieron en el Registro Mercantil hace un mes Concesionaria Mediterranea, una sociedad holding de concesiones administrativas. La empresa tiene como administrador único a Grupo Empresarial Copisa y un capital inicial de 60.000 euros. Fuentes de la constructora confirmaron a Economía Digital que esta sociedad agrupará el negocio concesional de la compañía.

El grupo catalán llegó a un principio de acuerdo con los bancos en diciembre, para refinanciar una deuda de 270 millones de euros. Buena parte del pasivo, 170 millones, los asumirá este nuevo vehículo, mientras que la constructora se quedará sólo con 40 millones de deuda. Los otros 60 millones serán un préstamo participativo que dará la opción a la banca, cuando lo estime conveniente, de liquidarlo y entrar en el accionariado de Concesionaria Mediterranea, tomando su control.

Los bancos quieren que Copisa venda concesiones y, si no lo hace, tomarán el control de la nueva sociedad

Las entidades, encabezadas por Santander, Bankia, BBVA, Sabadell y Caixabank, quieren que Copisa venda su negocio no core, y lo que le queda son principalmente las concesiones. Por ello, pese a que los Cornadó mantienen la gestión de este negocio, si no lleva a cabo desinversiones, podrían obligarla a ello.

Copisa es una de las cuatro compañías que participa en Cedinsa, concesionaria de autopistas como la C17, que la Generalitat quiere rescatar. También tiene participaciones en las concesionarias de las obras de la línea 9 del metro de Barcelona, de la Ciudad de la Justicia de la capital catalana y de la prisión de Quatre Camins.  

La constructora que dirige Orlando de Porrata facturó 405 millones de euros en 2015, un 6% menos que el año anterior. Copisa cerró el último ejercicio con una cartera de pedidos de unos 680 millones de euros, la mitad en el exterior.

En febrero, los Cornadó no sólo crearon este vehículo para agrupar concesiones, sino que también inscribieron una nueva patrimonial de la familia. Se trata de Mare Trebia SA, administrada por otras dos sociedades propiedades de dos de los hermanos: Anna y Jordi Cornadó Vidal. Copisa evitó concretar el objeto de esta nueva sociedad.

Copisa es una de las constructoras catalanas salpicada por el caso 3%, de presunto pago de comisiones a Convergència a cambio de adjudicaciones de contratos públicos. Su ex consejero delegado, Xavier Tauler, fue detenido en 2015 en relación a este caso. Hace un mes salió a la luz que la constructora donó 50.000 euros a CDC cinco días antes de que el Ayuntamiento de Barcelona adjudicará las obras del Born Centre Cultural. El presidente de Copisa, Josep Cornadó, declaró como imputado en el caso Pujol y ahora está en el banco de los acusados por otro caso que implica a Unió.

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