Carlos Slim controla FCC

Slim y Miarnau fuerzan a Cedinsa a vender autopistas

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La Generalitat negocia el rescate de la C17, pero FCC, Comsa, Copisa y Copcisa discrepan sobre si aceptar la oferta o mantener la concesión

Barcelona, 27 de octubre de 2016 (06:00 CET)

La intención de la Generalitat de rescatar el peaje a la sombra de la autopista C17 ha abierto una brecha entre los accionistas de Cedinsa, la concesionaria que gestiona la infraestructura. Las cuatro constructoras que forman la compañía discrepan sobre si aceptar el rescate, que les reportaría ingresos inmediatos, o rechazarlo y mantener la concesión, lo que a la larga les resultaría más rentable.  

Cedinsa está formada por cuatro constructoras: FCC, Comsa, Copisa y Copcisa. Las dos primeras están por vender, mientras las otras dos prefieren mantener la concesión, según han explicado fuentes cercanas a las negociaciones. Las compañías guardan silencio. Las urgencias parece que se imponen, y la operación puede concretarse antes de fin de año.  

FCC, al mando    

El Govern ha ofrecido 80 millones de euros a Cedinsa, su valor en libros, por el rescate de la autovía que va de Vic (Barcelona) a Ripoll (Girona), como avanzó El Confidencial. A pesar del coste a corto plazo, supondría un ahorro de 120 millones hasta 2039, año en el que finaliza la concesión. La Generalitat está negociando con Montoro para dedicar una partida del Fondo de Liquidez Autonómico (FLA) al rescate.

FCC es la constructora que tiene mayor peso en el accionariado, con un tercio de las acciones, y es la que está liderando la negociación con la Generalitat. Al mando de las conversaciones, FCC es también una de las más interesadas en vender y cobrar los 80 millones de euros que ofrece el Govern.  

Con una deuda de más de 4.000 millones de euros, el grupo controlado por el magnate mexicano Carlos Slim se ha centrado en las desinversiones, como la venta de Globalvía por 420 millones. Aunque el dinero del rescate de la C17 no sería muy significativo para su cuenta de resultados, sí que encajaría en su plan de desinversiones en activos no estratégicos. Fuentes de la compañía eludieron comentar la operación.  

Las constructoras catalanas, divididas

Comsa, constructora participada por las familias Miarnau y Sumarroca, también está por la labor de vender, según explicaron varias fuentes. Como avanzó Economía Digital, la compañía se encuentra en plenas negociaciones para la refinanciación de su deuda, y una de las condiciones que le ha impuesto la banca es que desinvierta, por lo que el interés de la Generalitat por la C17 supone una oportunidad para la constructora, a pesar de que gana dinero con las concesiones. La compañía tampoco ha quiso hacer declaraciones.  

Si la posición de FCC y Comsa está clara, es menos evidente la de Copisa y Copcisa. Ninguna de las dos quiso posicionarse, pero fuentes del sector aseguraron que sus urgencias por desinvertir son menores, por lo que no estarían interesadas en vender sino en mantener la concesión hasta 2039 para que Cedinsa cobre los 200 millones de euros que quedan.

Con esta división, FCC y Comsa se llevarán el gato al agua, ya que entre ambas suman más de la mitad de las acciones de Cedinsa. La constructora controlada por Slim tiene un 34% del accionariado y la que preside Jorge Miarnau, un 22%. Sólo tienen que ponerse de acuerdo en el precio: si aceptan los 80 millones o intentan sacar algo más, aprovechando el beneficio a largo plazo que conseguirá la Generalitat.

Una concesionaria muy rentable    

Cedinsa gestiona la C17 de Vic a Ripoll (también llamada Eje Ter), el Eje Llobregat (la C16 de Manresa a Berga), el Eje Transversal (Cervera a Girona) y el Eje de Aro, en Girona. Su joya de la corona es el Eje Transversal, que supone más de la mitad de sus ingresos. Las concesiones suponen un buen negocio para la compañía, que con una facturación de 98 millones de euros, ganó casi 23 millones en 2015.    

El hecho de que la concesión sea tan buen negocio para Cedinsa es lo que ha llevado a la Generalitat a querer comprarla. Si es tan rentable para la empresa, para la administración es una ruina. Con el rescate por 80 millones, Cataluña se ahorrará 120 millones a largo plazo.

Pero hay un problema: la caja de Oriol Junqueras no está como para ir comprando autopistas. Por ello, el consejero de Economía está negociando con el Gobierno que se destine una partida del FLA al rescate, algo que ya se hizo para rescatar la deuda de la concesión, de 275 millones. Según fuentes de la consejería, en Madrid hay buena predisposición, pero se necesita el plácet de Montoro.
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