El aceite español sigue a la espera de que el Estado entre en Deoleo

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EL FONDO CVC TIENE LA PALABRA

Jaime Carbó, consejero delegado de Deoleo, con la consejera de Agricultura de Andalucía, Elena Víboras

desde Madrid, 18 de marzo de 2015 (22:45 CET)

Tres meses después de que el fondo de Jersey CVC Capital Partners se hiciera, a través de la sociedad holandesa Olé Investments, con el 48% del capital de Deoleo, se mantiene la incógnita de saber si el fondo va a tirar hacia adelante con la ampliación de capital anunciada hace ahora casi un año.

Una ampliación en la que muchos confían para que, definitivamente, el Estado decida tomar una participación en la aceitera, y evitar que la multinacional, además de quedar en manos de ingleses, deje vía libre a las grandes empresas italianas para hacer y deshacer –más aún todavía– en el mercado de distribución español, poniendo en serio riesgo el sustento de decenas de miles de familias que viven en España de este sector.

Hace unos días, los que todavía confían en que el Estado entre en Deoleo percibieron con agrado las palabras de la ministra de Agricultura, Isabel García Tejerina, en el sentido de que esa opción no está descartada. "Estamos esperando porque la opa ha tardado más de lo que esperábamos", apuntaba la ministra. Otros, en cambio, vieron en la respuesta a la pregunta una salida al paso del tema sin ninguna consistencia.

Triple estrategia

Con la ampliación, el fondo británico de capital riesgo pondría fin a la triple estrategia diseñada a principios de 2014. Cubrió la primera parte, al comprar las participaciones en Deoleo de Bankia (16,5%), Banco Mare Nostrum (4,85%) y parte de las acciones de Dcoop (8,64%), alcanzado el 29,99% de la aceitera. Y también la segunda, con esa opa relativamente fracasada, en la que solo logró captar el 26% de los títulos que pretendía.

Quedaría esa tercera. La que pasaría por esa ampliación para alcanzar la estructura óptima de capital de cara a maximizar el valor de la sociedad. Ampliación por un máximo de 151,3 millones de euros, mediante la emisión de casi 400 millones de acciones nuevas a 0,38 euros de valor nominal, sin prima de emisión y con reconocimiento del derecho de suscripción preferente.

CVC marca los tiempos

De mantenerse CVC en lo avanzado en abril de 2014, su compromiso pasaría por suscribir  un máximo de 100 millones de euros. A partir de aquí, es el propio fondo el que marca los tiempos para, en un consejo de administración, decidir si lanza la ampliación y cuándo.

Teniendo en cuenta que el capital de Deoleo es de 450 millones de euros y se aumentaría en esos 151 millones, la proporción sería de una acción nueva por cada tres antiguas. Es decir, que si la acción cotizara en los actuales 0,425 euros, el derecho valdría 0,008 euros, ya que para comprar una nueva acción haría falta abonar el valor nominal más 3 derechos.

El Estado, pendiente del resto de accionistas

Dando por hecho que Deoleo cubriera, con esos 100 millones, dos tercios de la ampliación, quedarían por cubrir otros 51 millones. Aquí es donde podría entrar el Estado, a través de la Sepi, siempre que el resto de los accionistas no acudiera en su totalidad a la ampliación.

Si lo hacen todos, no habría opción alguna para la entrada del Estado. Por el contrario, si no lo hace ninguno, la Sepi podría llegar a alcanzar el 11% del capital de la aceitera gracias a la compra de los derechos de la ampliación. Entre esos accionistas de referencia figuran la familia Salazar, con el 17%, y tres cajas (Unicaja, Caixabank, Kutxabank) que, en conjunto, se aproximan al 21,5%.

Juicio contra los Salazar

Al margen de la incógnita sobre la ampliación, la aceitera tiene la vista puesta en los tribunales ante el inminente juicio contra los hermanos Jesús y Jaime Salazar Bello (ex propietarios de SOS Cuétara, la actual Deoleo) por la supuesta estafa de ambos llevada a cabo en 2008.

El motivo, que un préstamo de 213 millones de euros otorgado en 2008 por la alimentaria a Condor Plus, empresa de los Salazar, acabó en el balance de otra empresa, Unión de Capitales, también en manos de ambos hermanos que, en conjunto, mantienen el 17,16% del capital de Deoleo.

El asunto no es baladí. A los hermanos se les ha retirado el pasaporte para evitar que abandonen el territorio nacional y se ha ampliado a 360 millones de euros el monto de los embargos por responsabilidad civil a la sociedad Lalama, controlada por Jaime Salazar. La cantidad que podría llegar a recibir Deoleo si la sentencia le es favorable en todos los términos.

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