Mikhail Fridman, máximo accionista de DIA.

El rebrote de la crisis argentina complica el reflote de DIA

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La caída del peso es un hándicap para las cuentas de la compañía, que todavía no ha presentado sus cifras del primer semestre

Madrid, 12 de agosto de 2019 (20:50 CET)

Llueve sobre mojado en DIA. Si la semana pasada la Audiencia Nacional imputaba a su principal accionista, Mikhail Fridman, por su presunta participación en la quiebra de Zed, este lunes un nuevo rebrote de la crisis argentina golpeaba las expectativas de negocio de la empresa en el país, aunque el magnate ruso ya anticipa que Argentina correría en su contra en su folleto de oferta pública de adquisición (opa).

"Argentina se encuentra en recesión y la previsión a corto plazo no es buena. El gobierno de Macri debe implementar severas políticas fiscales y económicas para recuperar la confianza del mercado y reducir las vulnerabilidades del país y el riesgo de contagio", apuntaba. Sobre el peso, adelantaba que su estabilidad se prevía que "fuera temporal", pero el impacto de la inflación "que continúa distorsionando los precios relativos", apuntaba.  

Sin embargo, el escenario actual podría haber superado las expectativas de Fridman, como ha sucedido con buena parte del mercado. La derrota de Macri en las primarias electorales en Argentina ha sido inesperada-las elecciones presidenciales se producirán en octubre- y provocó un desplome del peso argentino superior al 20% contra el dólar este lunes, que, si se mantiene de aquí a los próximos meses podría ser todo menos inocuo para los resultados de la española. La compañía de alimentación todavía no ha presentado sus resultados semestrales, pero, en las cifras del primer trimestre, el impacto de la caída del peso fue uno de los factores que alteró la evolución de sus ingresos.

En este sentido, entre enero y el 31 de marzo, las ventas de DIA en Argentina, se contrayeron un 45,9% por el desplome de la moneda argentina contra el dólar. Esta marcha atrás, además, impidió a la compañía aprovechar que al menos en términos comparables, las ventas no se resistieron. De hecho, de acuerdo con la información remitida a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), las ventas en Argentina se habrían reducido un 1,1% sin el desplome del peso. En el caso del beneficio bruto de explotación (ebitda), el retroceso fue superior al 50%.

Los problemas con las divisas (DIA está expuesta principalmente a la evolución del peso argentino y del real brasileño) se trasladaron al conjunto de las cifras en los tres primeros meses del año. Así, en la presentación de resultados, adelantó que en dicho periodo las ventas bajo enseña se redujeron un 14%, hasta los 2.028 millones en los tres primeros meses para el grupo. Sin el efecto de la caída de las monedas, el retroceso habría sido del 4,3%.

En 2018, la crisis argentina - que provocó que el Fondo Monetario Internacional (FMI) tuviera que respaldar al país con préstamos multimilonarios-, también repercutió negativamente en los resultados del grupo. Las ventas se redujeron a 1.795 millones, frente a los 2.934 millones de 2017 y a pesar de que su red se incrementó de 926 a 979 establecimientos. No obstante, de estas cifras solo 303 son tiendas propias, ya que las 627 restantes pertenecen a franquiciados. En total, habría cerrado el año con 4.500 empleados en el país latinoamericano.

DIA elude el impacto en bolsa

A diferencia de otros valores expuestos, sin embargo, las acciones de DIA no reaccionaron de forma negativa el lunes a la caída de la divisa latinoamericana, sino que se anotaron un ligero 0,10%. La refinanciación acordada con la banca y que su principal accionista haya desembolsado ya 490 millones para reestructurar el balance, está sirviendo como contrapeso. Otro factor es que, la oferta de adquisición de Letterone, la firma de Fridman, la liquidez en bolsa de la compañía se habría estrechado.

El magnate, tras la oferta, ya ostenta cerca del 70% del capital.  Ahora la compañía todavía tiene que poner en marcha una ampliación de capital, en la que pueda captar otros 100 millones sobre el capital aportado por el magnate ruso y, a partir de entonces, desplegar un nuevo plan estratégico. Fridman ya cuenta con realizar ajustes de plantilla y vender algunos negocios. Argentina no parece uno de sus mercados estratégicos: prefiere centrarse en España y Brasil.

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