La especulación en DIA afecta al 16% de su capital

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Los inversores recelan que la distribuidora cumpla el objetivo de reducir un 22% su deuda neta al cierre de 2016, por debajo de 1.000 millones de euros

Ricardo Currás, consejero delegado de DIA.

Madrid, 04 de diciembre de 2016 (06:00 CET)

La distribuidora DIA lleva mucho tiempo en el punto de mira de los inversores más especulativos. Pero, hasta ahora, esas operaciones no habían impactado sobremanera sobre la cotización del grupo presidido por Ana María Llopis y dirigido, en el día a día, por Ricardo Currás.

Se trataba de operaciones de poco volumen, que mantenían la cotización en un continuo vaivén de subidas y bajadas, pero con mínimas oscilaciones entre 5 y 5,5 euros. Ahora, en la recta final del ejercicio, el asunto está cambiando, provocando un desplome bursátil, hasta 4,2 euros, elevando el retroceso anual al 22%.

Más fondos a corto y con más capital

La razón de este cambio de tendencia hay que buscarlo en el incremento registrado de las posiciones cortas en las últimas semanas, con la entrada de nuevos fondos y el aumento del capital que poseían los que ya llevan instalados en esta operativa desde hace tiempo.

Dos razones que han elevado el capital a corto en DIA al 16%. Con diferencia, el mayor de todo el IBEX 35. Un porcentaje equivalente a unos 100 millones de acciones de la distribuidora, que capitaliza actualmente por 425 millones de euros.

Aumentan las dudas tras los resultados a septiembre

A la vista de la evolución de la cotización en bolsa y de las posiciones cortas, se puede observar cómo existe una relación directa entre la bajada de la cotización y el aumento de los cortos. Un extremo que se acentuaba todavía más tras la presentación de resultados al cierre del trimestre, realizada el pasado 25 de octubre.

En principio, los datos operativos no fueron malos, más allá de que las ventas cayeran un 1,2% por el impacto negativo del efecto cambiario provocado por las depreciaciones del real brasileño y del peso argentino. Un aspecto que no deja de ser coyuntural.

Reducción de la deuda neta

De lo que los inversores dudan más es que la distribuidora, como anunciaba a finales de octubre, sea capaz de reducir un 22% su deuda neta en el último trimestre del año, hasta situarla por debajo de los 1.000 millones de euros. 

Hasta septiembre, el grupo distribuidor había visto incrementada su deuda neta un 7%, hasta 1.221 millones de euros, especialmente por el esfuerzo inversor llevado a cabo realizado en Brasil y Argentina, lo que elevaba en 2,6 veces su ratio de deuda sobre sus 429 millones de ebitda.

Cambio en los vencimientos

A lo largo de este año, lo que ha hecho DIA con su apalancamiento financiero es ampliar el plazo de los vencimientos, de tal manera que la deuda bruta a corto plazo, que representaba el 58% hace un año, es ahora del 22%.

Entre julio y septiembre, DIA invertía 16 millones en comprar acciones propias ligadas a los compromisos adquiridos en planes de incentivos a largo plazo. Y, adicionalmente, en julio abonó 122 millones en dividendos y ejecutó el pago de 7,5 millones en cupones correspondientes a bonos emitidos.

Emisión de 300 millones

En este sentido, el pasado mes de abril, el grupo distribuidor cerraba, al amparo de su Programa de emisión de deuda Euro Medium Term Note Programme (Programa EMTN), una emisión de 300 millones de euros, con vencimiento a 5 años y a un interés del 1%.

Como en el caso de otras empresas del selectivo, entre los últimos inversores que más han incidido en su apuesta a corto en DIA figura AQR Capital, que ha triplicado el capital entre mayo y octubre, hasta el 1,51%.

En porcentajes superiores figuran AKO Capital y el banco suizo de inversión UBS, con el 1,57% y el 1,8%, respectivamente. Blackrock, también accionista de referencia, se mantiene en torno al 1%, pero ha diluido sus derechos de voto.
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