Lío patronal: el Govern quita la representatividad a Fepime

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Batalla legal

María Helena de Felipe, presidenta de Fepime, y Josep González, presidente de Pimec

en Barcelona, 14 de julio de 2015 (14:09 CET)

Vuelve a haber lío patronal en Cataluña. La pugna entre Fomento del Trabajo y Fepime por un lado, y Pimec por el otro, por la representatividad empresarial, tiene un nuevo capítulo después que el Govern haya decidido quitar la representatividad a Fepime, que consiguió en 2011 gracias a una sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Catalunya (TSJC), según han explicado a Economía Digital fuentes patronales.

La consecuencia de dicha resolución, de este mismo lunes, es que Fepime, patronal que agrupa las pequeñas y medianas empresas de Foment, perderá su silla en las mesas en las que los agentes sociales se sientan con la Generalitat, como el Servei d'Ocupació de Catalunya (SOC) o el Tribunal Laboral. Y de rebote, Pimec vuelve a ser la única patronal que representa a las pymes catalanas.

Fepime no se altera

Fuentes de Fepime han confirmado oficialmente que han recibido la resolución este mismo lunes pero han evitado valorarla ni se han pronunciado sobre sus próximos movimientos ni posibles recursos. De hecho, el tema se trató el lunes en la junta de Fepime como otro más del orden del día, sin ninguna prioridad, según otras fuentes cercanas a la organización.

Otras fuentes empresariales han mostrado su perplejidad por la decisión del Govern, apuntando que no tiene competencias sobre el estatuto de los trabajadores para decidir sobre algo así, y más respecto a una sentencia judicial. Atribuyen la decisión a una decisión personal del conseller de Empresa y Empleo, Felip Puig.

Una sentencia polémica

El lío empieza en 2011, cuando el TSJC otorgó a Fepime el reconocimiento de organización empresarial representativa, en un mapa patronal catalán en el que dos organizaciones se repartían este poder: Fomento del Trabajo, con un 75% de representatividad, y Pimec, con un 25%. Con la sentencia del TSJC, Fomento pasaba a tener un 60% y Fepime un 15%, mientras que Pimec mantenía su 25%.

Pimec, que consideraba el 25% una infravaloración de su representatividad, puso el grito en el cielo con la entrada de Fepime y presentó recurso, ya que se produjo por silencio administrativo y después que fuera denegada en varias ocasiones. Según Pimec, el silencio administrativo no servía para un caso como el de la representatividad empresarial, y además no reconocía Fepime como patronal, sino como una filiar de Fomento.

La Generalitat también presentó recurso pero el TSJC se reafirmó en su decisión. Por ello, Pimec recurrió entonces a la consejería de Empresa y Empleo, esta vez con éxito.

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