Los productores catalanes de refrescos piden amparo a Madrid

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DISTRIBUCIÓN

Planta de Cobega en Palma de Mallorca

23 de diciembre de 2012 (20:29 CET)

El sector de las bebidas carbonatadas organiza la ofensiva para detener a la Generalitat de Catalunya en su intento por gravar los refrescos con un nuevo impuesto: mira a Madrid en busca de soluciones.

La patronal Asociación de Bebidas Refrescantes (ABR) ha enviado sendas cartas al Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, dirigido por Miguel Arias Cañete (PP), y al Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas, conducido por Cristóbal Montoro (PP), para solicitar el amparo y tutela del gobierno central. Entienden que se rompe la unidad de mercado en España. No será la única medida del plan.

Hoja de ruta


Hasta que se sustancie el tributo, los productores explicarán que el planteamiento tiene poco que ver con la salud y se traza, según su parecer, con fines estrictamente recaudatorios. Advierten de la visión cortoplacista y sobre la erosión financiera que desgastará a estos productores, directa o indirectamente.

En España, los fabricantes de refrescos generan al año 570 millones en impuestos. La recaudación proviene del IRPF atribuible a sus empleados, de los beneficios (vía Sociedades) y del IVA derivado de las ventas. La ABR pronostica que esta cantidad bajará por la previsible caída de las ventas.

Discriminados

Además, tachan la tasa de discriminatoria. Según los primeros globos sonda enviados por el entorno del futuro Ejecutivo autonómico, sólo se penalizarán a estos productores por el supuesto perjuicio sanitario que genera el azúcar presente en sus referencias. Por ahora, los ideólogos del tributo no incluyen a otros fabricantes con ese ingrediente, como los lácticos o la bollería.

Catalunya es tierra de productores de refrescos. De Sol Daurella, dueña de la todopoderosa Cobega (embotelladora de Coca-Cola), a Pilar Puerto, propietaria de una histórica planta egarense con 140 años de historia: Sanmy.

Tierra de productores


El sector también está configurado por Pepsi u Orangina-Schweppes, con sede en Catalunya. A todos ellos, desde las grandes multinacionales a las pequeñas bodegas tradicionales, se dirige la tasa ideada por Oriol Junqueras (ERC) y aceptada por Artur Mas (CiU).

De ese pacto de gobierno surge el gravamen de hasta 0,08 euros el litro de producto y de 0,025 euros por lata de refresco. En total, Catalunya calcula que recaudará entre 20 y 30 millones al año. El director general de la ABR, Josep Puxeu, lo tiene claro: “Acabará pagando el consumidor”.

Hábitos saludables


“Es una medida claramente inflacionista que afectará a los precios”, asegura el también ex alto cargo de Agricultura. La patronal descarta que ayude a combatir la obesidad y defiende la labor de los asociados. “En los últimos 10 años los productos con cero azúcar o light han mejorado las ventas un 32%”. Las ventas de Coca-Cola cero crecieron el 25% en 2011.

“Entendemos que las administraciones deben primar los hábitos saludables, pero no por la vía de las prohibiciones”, dice Puxeu.
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