Cirsa da beneficios a Blackstone. En la imagen, el presidente del grupo de juego y ocio Cirsa, Manuel Lao (dcha), junto al vicepresidente, su hijo, Manel Lao.| EFE

Los tipos de cambio se comen todo lo que gana Cirsa

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La inflación del peso argentino y el dólar estadounidense convierten unos beneficios de 30,9 millones en unas pérdidas de 10,7 millones

Economía Digital

Cirsa da beneficios a Blackstone. En la imagen, el presidente del grupo de juego y ocio Cirsa, Manuel Lao (dcha), junto al vicepresidente, su hijo, Manel Lao.| EFE

Barcelona, 16 de enero de 2018 (04:55 CET)

El hombre más rico de Cataluña no logra rentabilizar los más de 2.000 millones de euros que ingresa el gigante del juego que preside, Cirsa. Manuel Lao y su director general, Joaquím Agut, pilotan la expansión de la multinacional a través del planeta, pero fracasan al convertir la facturación en beneficio. El enemigo son los tipos de cambio, que en 2016 convirtieron unas ganancias de 30,9 millones de euros en unas pérdidas de 10,7 millones.

Según las cuentas depositadas por Nortia Corporation –la matriz de Cirsa– en el Registro Mercantil, la compañía ingresó 2.103,4 millones de euros. El negocio del juego significó el 92,9% del total (1.954 millones) mientras que el resto obedeció a los intereses inmobiliarios y agropecuarios del empresario (148,6 millones).

De este modo, el resultado neto se hubiera cerrado en unos beneficios superiores a los 30 millones de euros –seis veces mejores que los 5,1 millones del 2015– de no ser por las diferencias en la conversión de moneda, que supusieron un agujero de 41,7 millones de euros a las cuentas de la multinacional.

Las diferencias de cambio entre el peso argentino y el euro golpearon el resultado final de Cirsa

El grupo admite estar especialmente expuesto a los tipos de cambio en sus negocios radicados en países sudamericanos. “Fundamentalmente en Argentina”, señalan. “Las divisas que principalmente generan riesgo de cambio son el peso argentino y el dólar estadounidense”, añaden.

Menor es el golpe del negocio en Venezuela, una economía hiperinflacionaria. Cirsa se libró del recorte a las cuentas debido a que durante los ejercicios 2015 y 2016 las filiales en el país se encontraban inactivas. "Prácticamente no han incorporado ni ingresos ni gastos estos años", explican.

La empresa ya admitió entre líneas el impacto cuando comunicó los resultados, en marzo de 2017, al señalar las devaluaciones del peso colombiano, el argentino y el mexicano como elementos negativos en su negocio. Otro de los factores externos que sacudió a la sociedad fue la subida de impuestos en mercados clave como España y varios países de Latinoamérica.

La salida a bolsa bajo el brazo

En paralelo a la expansión internacional, Cirsa estudia la venta de un paquete de acciones a un inversor extranjero. Si el runrún de la salida a bolsa acompaña al gigante desde hace años, en diciembre dio un paso al frente y contrató a Lazard para explorar la entrada de nuevos socios.

Tras las vacaciones navideñas comenzó el road show para visitar distintos fondos de inversión interesados. Las opciones sobre la mesa son dos: la salida a bolsa o la venta directa de parte del capital. No obstante, la decisión todavía se encuentra en fase de análisis.

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